Merino acusa al árbitro de afán de protagonismo
Los imputados aseguran que no hubo agresiones

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La Subdelegación del Gobierno en León ha confirmado que el entrenador del Real Valladolid B, Alfredo Merino, y los jugadores Rufino, Santi Santos y Lucas han sido imputados por un presunto delito de atentado contra agentes de la autoridad. Según una nota, el entrenador y los tres jugadores citados "supuestamente agredieron a tres funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía al finalizar el encuentro que disputaban la SD Ponferradina y el Valladolid B ". Los jugadores y el técnico fueron identificados tras el incidente, que se registró en el túnel de vestuarios del campo, y posteriormente "se personaron en las dependencias policiales de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Ponferrada, donde prestaron declaración con asistencia letrada". Según las diligencias policiales, "las agresiones se produjeron ya en la zona de acceso a los vestuarios del Valladolid B en un momento en el que el entrenador, que había sido expulsado, pretendía acercarse al árbitro". Según apunta la Subdelegación del Gobierno, "en ese momento, los integrantes del Valladolid B iniciaron la agresión a los policías nacionales, un policía uniformado, el Coordinador de Seguridad y el jefe de la Brigada de Seguridad Ciudadana, que resultaron heridos". Las diligencias policiales instruidas pasarán a disposición de la autoridad judicial correspondiente.
El entrenador del Real Valladolid B, Alfredo Merino, aseguró ayer que "lo sucedido ayer en Ponferrada ha sido producto del afán de protagonismo de una persona, que ya tiene antecedentes en este sentido". Según Merino, el agente que supuestamente fue agredido en el túnel de vestuarios de El Toralín, tras el encuentro entre la Ponferradina y el filial vallisoletano, "durante el ascenso del Murcia dejó toda la noche en la Comisaría al delegado y al fisioterapeuta del equipo y ahora hemos sido nosotros las víctimas de su protagonismo". El técnico afirmó que "el concepto de disciplina que tengo con mis jugadores es muy exigente y no tengo absolutamente nada que reprocharles".



