La administración concursal admitió el despido de Uribe
Bañuelos se queda como interino y el club busca técnico


Esto no es justo. Siempre se rompe la cuerda por el mismo lado. Yo estaba muy ilusionado con este proyecto". Estos fueron los sentimientos que transmitió Josu Uribe al salir ayer de Mendizorroza a las 18:15 horas. Minutos antes, el presidente del Alavés, Fernando Ortiz de Zárate, le comunicó un despido que luego hizo oficial el portavoz del club, Enrique Pérez, achacándolo a "los resultados deportivos".
Para destituir a Uribe, el presidente tuvo que pedir permiso a los administradores concursales. El asturiano cobrará toda su ficha (unos 125.000 euros por toda la temporada) y ahora habrá que destinar otra partida para el nuevo técnico. De manera interina, se queda al frente del Alavés Julio Bañuelos, el segundo de Uribe, pero que ya entrenó a los albiazules el año pasado. Como definitivo para el relevo suena Oliva, aunque ya ha entrenado al Villarreal B este año y su llegada rompería el pacto de dirigir a dos equipos en la misma campaña.
Edu Alonso, como capitán del Alavés , aseguró que "tenemos una deuda con Uribe, porque somos los que empujamos la pelota y no él". En definitiva, que tras casi ocho meses de vinculación con el Alavés, Josu Uribe es historia en la entidad vitoriana y hoy se despedirá de los aficionados a través de una rueda de Prensa.
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Su estilo defensivo no ha enamorado
Uribe llegó a Vitoria como segunda opción, ya que la primera, Gonzalo Arconada, se comprometió con el Numancia. El asturiano ha devuelto la coherencia al trabajo diario en el Alavés, pero su fútbol no ha llegado a enamorar a la grada. Con la permanencia como objetivo, su fútbol con vocación defensiva no ha convencido a los aficionados ni tampoco a los directivos.



