Lopo sale al rescate de Lotina en mal momento
El reencuentro del Espanyol con varios ex pericos que se producirá el domingo en Riazor no llega en las mejores circunstancias para el Depor. Lotina, Lopo y Sergio viven en el descenso. El central, además, aún no se ha enfrentado esta campaña a su ex equipo y ahora debe salvar al entrenador.

El españolismo vive en un permanente estado de incertidumbre debido a las derrotas últimas del equipo, que pese a todo le sitúan a dos puntos de la zona Champions. El perico no sabe si desechar el sueño de esta competición y pensar en la Copa UEFA como objetivo real, o si seguir ilusionado. Gran parte de esa incógnita se resolverá este domingo en Riazor, donde el Espanyol debe derrotar al Deportivo si quiere seguir apostando por la meta más ambiciosa de su historia. Y, en la otra orilla, se reencontrará con hombres que viven con la soga al cuello, una sensación que lamentablemente ya conocen algunos, los jugadores del Depor que antes militaron en el Espanyol, así como su propio entrenador. Ellos son Alberto Lopo, Sergio González y Miguel Ángel Lotina. El vasco podría ser destituido en caso de perder de un modo flagrante frente al conjunto del que se marchó voluntariamente y con lágrimas tras una salvación in extremis made in Coro.
Será la tercera ocasión en que Deportivo y Espanyol miden sus fuerzas en lo que va de temporada. Al partido de ida (1-0 para los pericos en Montjuïc) se unió la eliminatoria de dieciseisavos de Copa del Rey: empataron 1-1 en el Olímpic y vencieron los españolistas 1-2 en Riazor, prórroga mediante. Los tres ex pericos del Depor ya supieron entonces cómo se viven las sensaciones opuestas a las que antes experimentaron aquí: de ganar la Copa con el Espanyol (Sergio en Mestalla, Lotina y Lopo en el Bernabéu) a caer a las primeras de cambio contra su equipo del alma, sobre todo en el caso de los jugadores.
En cinco días pueden saborear el mismo sentimiento. Lopo y Lotina fueron protagonistas en Barcelona de una situación crítica en la Liga, la de la campaña 2005-06, como la que ahora experimentan en A Coruña. El central tiene más experiencia si cabe, pues un gol suyo ayudó al Espanyol a salvarse en la jornada postrera de la temporada 2003-04, frente al Murcia (2-0), si bien es cierto que un año más tarde lograría otro tanto valedero para ir a la Copa UEFA. Lo curioso del caso es que hoy Lotina tiene que volver a recurrir al de Bellvitge para salvar su cargo y el descenso deportivista.
Lopo regresó a la competición hace pocas fechas, después de sufrir una hernia discal que le apartó cuatro meses de circulación y que le impidió medirse al Espanyol en Liga y Copa (sólo se ha enfrentado una vez, en la última jornada del pasado ejercicio en el Olímpic, 1-3). Fue titular el domingo ante el Recreativo, y aunque tuvo suerte (el árbitro no vio unas manos suyas dentro del área) no pudo evitar una nueva derrota de los suyos (3-2). El día después de ese varapalo, AS se puso en contacto con Lopo, quien se mostró "tranquilo y confiado en la salvación" a la salida de unas pruebas que el traumatólogo José Ramon Tatay le realizó en Sevilla.
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Los juzgados. Y si caliente será este reencuentro en su vertiente deportiva, pues a Lotina le podría suceder algo parecido a lo que le pasó a José Antonio Camacho en su retorno a Montjuïc como preparador del Real Madrid (perdió 1-0 y dejó el cargo al día siguiente), tampoco deja que desear nada el atractivo que despierta la reciente sentencia judicial en el caso Lopo. Según dictaminó el juzgado de primera instancia número 5 de A Coruña, el Depor no debe abonar ni un céntimo al Espanyol por el convenio de último año del zaguero, a pesar de que en su día se firmó un pacto para garantizar estos pagos entre la mayoría de clubes de Primera.
Prefiere Lopo esquivar este espinoso asunto, argumentando que "lo mío es jugar al fútbol, no meterme en lo que pasa entre clubes". Y razón no le falta, puesto que bastante faena tienen él y el Depor en salvar la categoría como para abordar asuntos propios de los tribunales... sin olvidar el desagradable incidente entre Munúa y Aouate. En definitiva, el Depor-Espanyol pinta a crucial: unos para la Champions; los otros, para salvar el pellejo.



