"Este homenaje le hace volver a cuando era joven"
Le acompañaron sus seis hijos, cuatro nietos y su hermana

El patriarca Alfredo Di Stéfano estuvo rodeado por todo su clan. Eran los más orgullosos, los que estaban más contentos y los que estaban más nerviosos por el momento tan importante que iban a vivir. Siempre en un discreto segundo plano, pero emocionados durante toda la mañana, tanto en el Bernabéu como en Valdebebas. Estuvieron sus seis hijos: Nanette, Silvana, Alfredo, Elena, Sofía e Ignacio ("Este homenaje le hace volver a cuando era joven. Está contentísimo", dicen sus hijos) Su hermana Norma y su cuñado Mario, que llegaron de Buenos Aires hace un mes y han vivido todos los preparativos in situ. Y sus cuatro nietos, que con cámara de fotos en mano hicieron de reporteros con su abuelo y aprovecharon para retratarse con las actuales estrellas de la plantilla.
Y en la familia dos ausencias notables. Sara Freire, su mujer, con la que se casó en 1950 y que falleció el 14 de mayo de 2005. Y su biznieta, la primera para La Saeta. Tiene meses, acudió a su bautizo en Valencia, pero era demasiado pequeña para estar en el homenaje. Ya crecerá para ver otro, porque habrá más.
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La presencia de los cantantes Alberto Cortez y Plácido Domingo alegró mucho a Di Stéfano. Alfredo pidió que por favor no faltara ninguno de los dos porque les consideraba como parte de su familia. Plácido Domingo se emocionó en algunos momentos y quiso hacerse una foto histórica con La Saeta y Alberto, acompañado por su mujer, le agradeció que algunas de las canciones que sonaron en Valdebebas fueran cantadas por él. "Ché, amigo, esta es tuya. ¿La escuchas?", le dijo antes de descubrir su estatua.
Doctores. Emocionados también estaban los doctores que le salvaron la vida hace dos años y dos meses al implantarle un cuádruple by-pass en el hospital universitario La Fe de Valencia. Di Stéfano sufrió un infarto el 24 de diciembre de 2005, estuvo entre la vida y la muerte, pero salió victorioso de aquella batalla un mes después. Ayer, Anastasio Montero, jefe del servicio de cirugía cardiovascular y todo su equipo estaban tan contentos en Valdebebas. Se sentían parte del homenaje y los hijos del astro estuvieron pendientes de ellos. Aún siguen la evolución de Di Stéfano y es en Valencia donde pasa sus revisiones. "Está hecho un mozo, se le ve mejor que nunca", decía uno de los doctores.



