Campano le da la victoria al Nàstic 98 días después
Los grana salen del pozo gracias a los centros del andaluz

Han pasado 98 días, 2.352 horas, 141.120 minutos -en fin, un mundo- desde que el Nàstic lograse su último triunfo en Liga. Fue en Ferrol, ante el Racing, por un claro y justo 0-2. Desde entonces, Tarragona ha sufrido varios terremotos: como el despido de Javi López, la contratación de cuatro jugadores en el mercado de invierno, el nerviosismo en el Consejo, la llegada de Ferrando... Un capítulo negro en el año 1 después del paso por Primera, que pudo vivir ayer su desenlace. El Nàstic se sacó de encima el agobio que le había llevado a ocupar las tenebrosas plazas de descenso, un hastío que sólo ha durado una semana. Con más oficio que de costumbre, los grana vencieron al Eibar con su misma medicina: juego áereo, oportunismo y solidez defensiva. Esa es también la receta de Ferrando, que ha decidido colgar el smóking en el armario hasta final de temporada.
Todo lo que logre este Nàstic llevará el sello de Campano, que si no marca goles, los regala a pares, como ayer. Calle, más voluntarioso que de costumbre, cayó a la banda derecha y cedió a Campano. El andaluz puso el balón al corazón del área, donde entraba Jandro, el pichichi, para adelantar a los grana y dedicarle el gol a su mujer, que está embarazada. Pero el Nàstic tiene tendencia al despiste y al sufrimiento, y le dio alas a su rival. El Eibar empató cinco minutos después, tras un error de Abraham, Rubio, Tortolero y, para poner la guinda, de Roberto, que le dio el gol en bandeja a Goiria. "Ya empezamos", pensó el Nou Estadi. Pero esta vez la película guardaba un final feliz. Tortolero se redimió en esta polémica semana con un precioso cabezazo después de un centro de Campano. Con el 2-1 se llegó al descanso, un resultado que fue definitivo. En la segunda no hubo historia, salvo el debut de Diop. El senegalés demostró mucho sacrificio y garra. Lo que quiere Ferrando y lo que le faltaba al Nàstic para salir del pozo. Todo comienza por esa actitud, pero el éxito no se basa sólo en ella.
César Ferrando: "Ahora importa sólo la solidez defensiva"
"Ya era hora de que llegara la victoria. Hicimos una buena primera parte y sufrimos en la segunda. Había que ganar como fuera, y así ha sido. Empezamos la segunda parte con las ganas de terminar ya el encuentro. Se sale de abajo con solidez defensiva. El tiqui-taca ya vendrá con el tiempo. Si el día del Córboda hubiésemos jugado así, ya tendríamos dos puntos más. Nos metimos muy atrás porque el otro equipo nos acosaba a balones. Era muy difícil estar arriba y presionar. Me juego mi cuello por Roberto. Yo no pongo a uno sí sé que en el banquillo hay uno mejor".
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"El equipo hizo un gran trabajo, jugamos la pelota y tuvimos la iniciativa por muchos momentos, pero nos faltó algo de suerte para empatar el encuentro. Quizás sí que a veces nos faltó más pegada y contundencia arriba, porque salvo la del gol tampoco hicimos más ocasiones claras. Los goles del Nàstic fueron errores nuestros. Hubo fallos de marcajes, pero es lo que hay en el fútbol, siempre se cometen errores, sino no habría goles. Todo es evitable. Ya sabíamos que Campano sacaba muchos centros de gol. El resultado es malo, pero no jugamos tan mal".



