Alves y Messi se retan
Ronaldinho, suplente. Kanouté y Luis Fabiano asustan

Del Nido tiene un poder mediático incalculable. Los rivales reciben sus mensajes como dardos envenenados y para su fiel infantería son estímulos imparables. El presidente sabe elegir el momento para ofrecer su discurso previo al duelo. Ayer lo hizo en la prensa catalana para activar la pasión: "Sólo cambiaría a Alves por Messi y 30 millones". El desplante no ha gustado nada en Barcelona. Misión conseguida.
Las velas que Jiménez puso a La Macarena ofrecieron resultados y Competición anuló la cartulina al brasileño, que está listo para ofrecer otra de sus habituales exhibiciones ante el Barça, equipo que sigue soñando con ficharlo. Para el Sevilla, Alves es todo: defensa, creador, extremo, pasador, ilusión, sueño, ambición... Lo mismo que Messi es a este Barcelona, que se ha quedado sin Deco y Bojan, con molestias; que tiene a Etoo en África, a Henry envuelto en dudas y a Ronaldinho en su eterno proceso de resurrección.
La presencia de Alves y el reencuentro de la pareja más peligrosa del campeonato, Kanouté-Luis Fabiano, condicionarán la alineación de Rijkaard. Al holandés le salió bien su juego a la italiana en Copa y apostará por un enfrentamiento físico. Saldrá con un 4-4-2: Iniesta tapará a Alves, Henry, en la mediapunta, se emparejará con Poulsen y Gudjohnsen aportará su dureza. Arriba quedará la joya, el asombro, el chico encargado de arreglar los problemas: Messi. Las ausencias de Puyol, Zambrotta y Sylvinho aventuran una pesadilla para Oleguer, encargado de parar a Adriano y Capel en la izquierda. Poulsen y Keita cerrarán las líneas en el centro, Navas y Capel serán balas en los costados y Kanouté y Luis Fabiano llevarán la pólvora en los bolsillos. Para temblar. El Barça se juega media Liga en Nervión y el Sevilla, la posibilidad de volver a ser el de antes. ¿Alguien da más?
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Sin Deco sólo han perdido uno
La ausencia de Anderson de Souza, Deco, tendrá un efecto psicológico importante para el Barcelona. Sin embargo, los números demuestran que sin el centrocampista portugués el equipo blaugrana ha sabido ser eficaz. De los ocho encuentros que se perdió Deco (Almería, Valladolid, Betis, Getafe, Recreativo, Espanyol, Mallorca y Murcia), el Barça ganó cinco, empató dos y sólo perdió el de Getafe (2-0), con 16 goles a favor y apenas cuatro en contra.



