Lotina respira y el Betis vuelve a meterse en líos
El Depor le dio un soberano repaso a un rival dormido


El Deportivo se resiste a morir. No puede. No debe acabar con el mito del añejo Superdepor. El Betis, fiel a su idiosincrasia, hizo lo de siempre. Fastidiarla cuando mejor le pintaba la cosa. ¡Así es el Betis!
En el país de los miedicas, el Príncipe Valiente fue Pablo Amo, un buen central (y desafortunado con las lesiones a lo largo de su carrera) quien, a los 35 minutos, remató más solo que la una un muy buen centro desde la banda derecha de ¡Coloccini! 0-1. El Depor rentabilizaba el cuidadoso planteamiento de Lotina porque el Betis de Chaparro seguía en la nube de Montjuic, viviendo del 1-2 al Espanyol. ¡Como si ya estuviera salvado! Ya ven las vueltas que da la vida. Esto es fútbol.
Al Betis se le pasó de golpe la tostada (más correctamente llamado, exceso de confianza con ramalazos de innecesaria prepotencia). Y el Depor tuvo a los 53 minutos el 0-2 en las botas del canadiense De Guzmán, cuyo seco latigazo fue espléndidamente interceptado por el internacional portugués Ricardo. ¡Mala cosa para un equipo local, cuando su mejor hombre es el portero!
El Betis, adocenado, adormilado y fuera de onda se metió en el partido gracias a que su siempre fiel afición le metió caña... y a un espantoso error del meta coruñés Fabricio, quien metió en su portería un inocente balón aéreo que se iba fuera. Hubiera sido el 1-1 de no ser porque, con la agilidad de una anguila, el malagueño Juan Rodríguez despejó muy oportunamente.
Y a falta de brillantez, empezaron los nervios. Un involuntario choque aéreo de Mark González con Antonio Tomás (excelente jugador. No entiendo que haya estado marginado) trajo una discusión entre Arzu y Coloccini que no fue a mayores por la oportuna intervención del árbitro que paró el juego para que fuera atendido el ex jugador del Racing. El Depor templó nervios y el Betis se fue al hoyo. Ontanaya le perdonó a Melli una mano dentro del área. Ricardo le paró un penalti (agarrón de Juanito a Lopo) a Juan Rodríguez; Bodipo estrelló un balón en el larguero y los verdiblancos, en la inopia. Al final ganó quien más lo mereció.
El detalle: Munúa estuvo en el banquillo
Munúa regresó a una convocatoria tras unas semanas apartado por culpa del que ya es considerado el puñetazo más famoso de los últimos años. No obstante, Lotina siguió apostando por el joven portero Fabricio, quien poco a poco parece que se va consolidando.
Coches quemados tras una pelea entre radicales
Tres horas antes de comenzar el partido se produjeron, en los aledaños del estadio unos violentísimos enfrentamientos entre aficionados radicales del Betis y del Deportivo, que se saldaron con cuatro detenidos.
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El enfrentamiento se saldó, además, con algunas personas heridas y dos vehículos que fueron quemados. Una vez que dio comienzo el partido no se produjeron más incidentes.
Se da la circunstancia de que el antagonismo entre los sectores ultras de estos dos equipos contrasta con el hermanamiento que la agrupación de hinchas más extremista del club gallego mantiene desde hace tres lustros con sus homólogos del Sevilla. Además, desde que el Betis y Deportivo se enfrentaron en una promoción de permanencia y ascenso a Primera en el año 1992 se ha forjado un antagonismo que el paso de los años no ha logrado disminuir.



