¡Regresa Ronaldinho!
Puede jugar unos minutos ante un temido Villarreal


Hoy es jueves, día de preestrenos en las carteleras de nuestros cines. Noche de palomitas y refrescos. La oferta para el fin de semana es variada, desde los tiros y los imposibles del merengón Rambo, hasta el Carpe Diem de Ahora o nunca, de Morgan Freeman o el increíble Jack Nicholson.
Pero en el Camp Nou se estrena un film de miedo. O pánico. Barça-Villarreal, en busca de las semis. No hay margen de error (0-0 en la ida). A los locales sólo les vale ganar; a los visitantes, vencer o empatar a más de un gol. Se intuye partidazo. Llega el Barça "tocado". Lo han dicho estos días Carles Puyol y Joan Laporta, después del lamentable espectáculo de la segunda parte de San Mamés en Liga (1-1).
Ese resultado los distanció del liderato y a la vez provocó que la Copa, el título desprestigiado por muchos (incluidos los azulgrana), es el premio que en el Camp Nou ven más factible. Para ello Frank Rijkaard vuelve a contar con Ronaldinho, después de más de un mes alejado del calor del vestuario. Parece que está con ganas, pero el técnico no quiso desvelar si para bregar todo el partido. Será un arma, pero puede no ser suficiente para lograr el objetivo.
La otra cara. El Villarreal, que viene de perder en el Bernabéu (3-2), dejó una magnífica imagen en Madrid. Fiel a su estilo, tocaron, llegaron e hicieron dos goles. Esa es la idea para hoy. Actuar con cabeza, dando forma en la medular y corriendo todo lo que sepan y más para desarbolar a la línea más segura de los azulgrana: la defensa. El italiano Rossi y el turco Nihat son dos balas capaces de romper y rematar en pocos segundos; Cani y Pires (recuperado de la gastroenteritis para el espectáculo) serán los encargados de idear desde las bandas, mientras que los dos del medio, Senna y el zurdo Bruno, pondrán el músculo y la fuerza suficiente para agarrar el balón y no soltarlo.
No hay margen de error. El que se equivoque, a la calle. Los castellonenses quieren acceder por primera vez a la fase previa a la final; los barceloneses, desean superar el trauma de Getafe, cuando los azulones los humillaron en la última edición. No hay más. El partido se las promete. Rijkaard creer haber golpeado con Ronaldinho; pero eso es mucho decir.
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Vuelve tras una pretemporada invernal de un mes
Se esperaba con expectación la lista de convocados que había de ofrecer Frank Rijkaard después de la sesión vespertina. Pasados unos minutos de las 20:30, cuando a más de uno se le arquearon los labios hacia arriba: volvía Ronaldinho. Jugó su último partido ante el Real Madrid (0-1) el pasado 23 de diciembre, pero desde entonces no se le volvió a ver sobre un terreno de juego (salvo en algún entrenamiento). Regresó de sus vacaciones navideñas con una inflamación del tendón rotuliano de la rodilla derecha, dolencia que alertó a los médicos del club y le preparon un plan de recuperación. Lo ha cumplido a rajatabla y aseguran los que lo han seguido de cerca que si coge confianza puede ser el de antes. Será una de las armas azulgrana para el segundo tramo de la temporada.



