Pablo Ornaque

"A Espanyol y Atlético se les negó todo"

Pablo Ornaque (Barcelona, 1949) es nuestro mayor experto en museos deportivos. Entre otros proyectos prepara el del esquí y el del Espanyol, club de sus amores.

Pablo Ornaque.
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El del Barça también es obra suya.

Me fichó el presidente Núñez para que, con mi colección y mi obra, alcanzara el máximo prestigio mundial. Ahora debe recuperar su esplendor, pues no es el que era. Laporta que presidió mi exposición 'Gamper, un catalán de corazón', tiene en sus manos restituir el prestigio que tenía el museo. Mi primer trabajo fue una exposición de los noventa años del Espanyol y ya no paré: Museo Olímpico de Lausana, el del Atlético de Madrid, reconocido ya como una maravilla del fútbol mundial, exposiciones en los Mundiales de Fútbol desde el de Estados Unidos 94 En el de Corea conocí a mi mujer, Sung Jin Cho, que está terminando el Máster Internacional de Museología y Conservación de Patrimonio en la Universidad de Barcelona ¡y en catalán! Tiene un gran coco, antes estudió Veterinaria y un Máster en Dirección de Hoteles Internacionales en Estados Unidos.

Y es doctora en Paciencia.

¡Cum laude! Para estar conmigo

Ahora su base está en Madrid.

Porque desarrollo cuatro futuros museos deportivos y dos grandes exposiciones temáticas. Miguel Ángel Martín, director general de Deportes de la Comunidad, me halagó diciéndome que allí tengo un cartel de oro, fíjese ¡El Dalí de los museos me llaman! Me produce rubor, claro. Martín me dijo que debía ayudarles a poner en marcha el Museo del Esquí-Paquito Fernández Ochoa, que se ubicará en Cercedilla, donde la presidenta Aguirre ha comprado ya un edificio. Un honor para mí, pues Paquito fe uno de mis ídolos. El otro día estuve en su casa, valorando objetos que no se habían tocado desde el día de su muerte; fue muy emocionante. También estoy mejorando siempre el museo del Atlético. El Canal de Isabel II y el Centro de Exposiciones El Águila quieren presentar exposiciones mías, con temáticas que causarán sensación en el mundo, ¡lo prometo!

¿Por ejemplo?

En el Canal se exhibirán dragones alados modernistas asombrosos; la muestra superará los dos mil metros cuadrados. En El Águila estará mi colección de autómatas de Barcelona. Esperanza Aguirre me lo pidió personalmente y debo agradecer también su interés a Santiago Fisas, responsable de Cultura de la Comunidad; se trata de un catalán muy valorado en Madrid. Además me encargaré de los centenarios del Real Murcia y del Racing de Santander, estamos planificando el del Valencia y el gran golpe será el Museo Mundial de la FIFA, que se instalará también en Valencia. Usted sabe que tengo el balón original del Mundial de 1930. Sepa que en Barcelona nació la Copa del Mundo.

¿Y eso?

El Barón de Viver, alcalde entonces de la ciudad, consiguió que el XVIII Congreso de la FIFA se realizara en su ciudad, en el marco de la Exposición Universal del 29. Estuvieron los grandes hombres del fútbol de entonces, entre ellos Jules Rimet, cuyo nombre llevó la Copa del Mundo durante muchísimo tiempo. En Barcelona se acordó celebrar el primer Mundial, que se organizó en Uruguay. El acta del Congreso la firmó el rey Alfonso XIII en el Ayuntamiento barcelonés. Era otra Barcelona

¿En qué mayormente?

En su vitalidad. Hoy no se puede hacer gran cosa con el caos de gobierno municipal que tenemos. Tampoco en la Generalitat, con el tripartito (PSC, ERC, IU) pues cada uno reparte para su bando; los demás no contamos.

Vaya.

Es una mezcla que desmoraliza. Para que nos entendamos: antes bebíamos buen cava catalán y ahora nos dan sangría Mala resaca tendremos. Hoy es más fácil exhibir cultura y arte catalán de calidad en Madrid o Valencia que en la propia Cataluña. Algún día conseguiré que la ciudad pueda admirar mi maravillosa colección sobre el nacimiento de la FIFA y la historia de los Mundiales. En materia organizativa, los catalanes echamos muy en falta a mandatarios de la categoría de Josep Lluís Vilaseca que, entre otras funciones, desempeñó el cargo de secretario del deporte de la Generalitat. Con él ahora seguro que la máxima reliquia deportiva de Cataluña, la copa Lluís Companys de 1923, no estaría desterrada y presidiría el Museo Olímpico de Barcelona.

¿Y qué hay sobre el gran museo del fútbol español que iba a montar la Federación?

Llevo veinte años llevando gratis vitrinas de la Federación por el mundo. En cuanto el presidente Villar y el secretario Jorge Pérez den su OK lo montaremos. Saben que el día que quieran, lo tendrán instalado con la máxima categoría. Con originales del nacimiento de la Selección en Los Juegos de Amberes 1920, su debut en el Mundial del 34, piezas de Ricardo Zamora y demás pioneros

Usted ha venido denunciado la existencia de un cierto intrusismo en estos asuntos museísticos. ¿Qué está pasando?

Pues que existe una plaga de sociedades oportunistas que embaucan a dirigentes de clubes y federaciones, personas que no son expertas en esta materia, con el cuento de que les montarán un museo moderno, virtual, de pantallitas, fotocopias y reproducciones fotográficas. Les sacan una millonada por una caseta de feria sin ningún valor. Cobran y desaparecen, y el asunto fracasa.

¿Concretamente?

Sucedió con el centenario del Barça en una exposición que se organizó en Cosmocaixa: al acabar todo fue al fuego, lo quemaron por inservible. Otro caso lamentable es el del Museo Olímpico de Barcelona, conocido con un apodo muy peyorativo. Tanto es así que existe la intención de reconstruirlo por parte de las principales autoridades nacionales de nuestro deporte y darle la relevancia que merece. Ahora, excepto las piezas de Juan Antonio Samaranch y cuatro objetos de varios deportistas es impropio del prestigio de Barcelona.

El Espanyol quiere inaugurar el suyo cuando acabe el nuevo estadio en Cornellà-El Prat. ¿Puede ser su revancha?

El museo del Espanyol lo llevo construyendo desde hace 45 años, es mi sueño frustrado desde hace 20, cuando fui directivo. El presidente Sánchez Llibre me pidió públicamente que lo montara y cediera gratis mis piezas.

Por amor a los colores.

Toda mi familia es españolista, mi padre fue atleta del club Tengo material sobrado para que sea uno de los mejores del mundo. El bellísimo mural fundacional del club, las piezas originales del estadio de Sarrià, de la historia del Espanyol y otras, catalogadas por el FIFA Museum Collection. Una maravilla que, siendo importante, no lo es todo: lo es mucho más que recuperaremos para siempre la marca Espanyol, su denominación de origen, su espíritu fundacional. Demostraremos que el pedigrí del club en el fútbol español es único, el más ejemplar. Y, ojito, su condición catalana no es que sea incontestable, es que es la propia de un número uno. Se acabará el cuento ese de que el Espanyol no es catalán.

¿Y de verdad les van a dejar inaugurar ese museo?

¡Ni hablar! Rafael Rodríguez Méndez, el padre del fundador del Espanyol (Ángel Rodríguez Ruiz) fue rector de la Universidad de Barcelona y presidente de la Federación Gimnástica Española, el organismo que, entrando el siglo XX, manejaba el deporte en España. Uno de sus vocales fue Walter Wild, primer presidente del Barça. Don Rafael, además, fue el fundador de la Federación Catalana de Fútbol, cuyo mural fundacional también poseo.

Es decir: las raíces del Espanyol están abrazadas a las de la Federación Catalana.

Lo que termina con todas las leyendas negras: ¿dónde queda ya la falta de pedigrí catalán del Espanyol? Wild era más conocido entonces como vocal de la Gimnástica que como presidente del Barça.

¿Y Gamper?

Se trata del prohombre peor tratado de la historia de Cataluña, tuvo un injusto y trágico final luchando por Cataluña. Y decidió ser capitán del Barça pues consideró que Wild sería un buen presidente puesto que era un colaborador directo de Rafael Rodríguez, el padre del fundador del Espanyol.

Una manera de sumisión.

Cuestión de influencias; Wild estaba mejor relacionado que él. Tengo un artículo de Gamper en la revista Los Deportes, donde ejercía como jefe de la sección de fútbol, donde aparece por primera vez en portada fotografiado el equipo del Espanyol, en 1902. Escribió Gamper: "El Espanyol está formado por valientes jugadores universitarios, todos nacionales, y que se ha convertido en el más admirable de los bandos nacionales". Entonces no se hablaba de equipos sino de bandos. Gamper fue un deportista de prestigio europeo. En Madrid, la revista Arte y Sport, en 1904, definía al Espanyol diciendo: "Se distingue de los demás clubes catalanes por su alma y ardor en la lucha y por la nobleza de su juego". Hay más, una guinda sobre todo

¿Cuál?

El carnet de socio más antiguo del Espanyol que tengo en propiedad data de 1918 y está a nombre de Ricard Graells ¡que fue presidente del Barça después!

Antes socio del Espanyol que presidente barcelonista.

En efecto. Los habrá en Barcelona que a partir de lo que le estoy contando, y lo que verán en el museo españolista, esconderán la cara de pura vergüenza por haber discutido la catalanidad del Espanyol.

La denominación de origen, como usted la llama.

La identidad semántica. En España la han perdido la mayoría de clubes porque no han investigado sus raíces ni se han interesado por su historia con rigor documental. Se han impuesto los motes, las leyendas inventadas por sus rivales para ofenderles. En el propio Barça, que es el club de los culés o 'suizos' y cosas así cuando resulta que Gamper lo situó rápidamente como el club mejor organizado de España. Al Espanyol y al Atlético se les ha negado todo, el pan y la sal, se les ha reducido a pericos e indios, fíjese. El Atlético, tras un buen trabajo de investigación, podrá presumir de lo que de verdad fue y es: un club nacido con una bravura insuperable que le llevó a conquistar grandes hazañas deportivas, como aquellas copas que le ganó en el Bernabéu al Madrid de Di Stéfano El Atlético nació bajo el signo del dragón, lo que le da magia, una sangre fuerte y una afición única, muy al estilo inglés. Y lo mejor está por venir. Enrique Cerezo y Miguel Ángel Gil saben que preparamos el gran salto innovador y genuino. No le puedo adelantar nada más.

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¿Y el Real Madrid?

Estoy hablando con Ramón Calderón. Conoce mi fórmula única para el Madrid. El reto está en montar un museo aglutinador del fútbol mundial, como corresponde al club que fue considerado el mejor del siglo XX. Este es otro caso: el Madrid, apodado vikingo, merengue o equipo del Gobierno, ciertamente nació en 1902 apoyado por el Ayuntamiento. Pero es más cierto que sólo por sus méritos y coraje de ganador llegó a la cima con la vitola que le corresponde: la de un club victorioso. El Barça es el club más acreditado socialmente y el Madrid, el de mejor palmarés en el mundo. ¡Lúzcanlo!

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