El 'campanazo' no bastó
Golazo del andaluz, pero Ferrando sigue sin ganar
Olía a partido feo y en buena medida no defraudó. Alavés y Nàstic homenajearon ayer al fútbol-piedra en determinadas fases del partido y al final la cosa terminó como empezó: con empate. Encuentros como el de ayer se suelen resolver de dos maneras. Mediante fogonazo de calidad o error garrafal. Justamente ocurrió eso.
El Nàstic se abonó a lo primero, pues si algo le sobra a su plantilla son jugadores de talento. Alejandro Campano cogió el balón en tres cuartos de cancha, levantó la cabeza (gesto que distingue a los buenos de los comunes) y puso la bala donde una fracción de segundo antes había puesto el ojo. ¿Gol? No. Golazo desde 35 metros.
Contrariamente a lo que le suele suceder, el Nàstic salió bastante metido. Cuajó una primera parte muy digna: seriedad atrás y orden en el mediocampo. En ataque no brilló, pues jugaba sin nueve nato por gripe de Calle. Miku se peleó arriba con todos, pero no estuvo acertado a la hora de buscar la portería. El primer acto se cerró con la sensación de que el Nàstic cerraría el partido en la segunda parte. No lo hizo.
Incomprensiblemente, el equipo de Ferrando se fue atrás. El Alavés, con más corazón que cabeza, empezó a poblar de jugadores blanquiazules el terreno del Nàstic. Simplemente empujaba. Ni tan sólo creaba ocasiones. Pero si los tarraconenses estaban abonados al talento, los vitorianos lo estaban al error ajeno. Gabri cayó a la banda derecha y tras él se fue Abraham. La jugada no tenía mayor historia: en el área grana estaba Aganzo rodeado de jugadores del Nàstic. Gabri consiguió centrar y, no se sabe bien cómo, Aganzo remató a gol. Era el minuto 11 y la épica parecía más solidarizada con la causa local.
Arreón.
A partir de ahí el Alavés tuvo 15 minutos de cierto dominio, pero no supo rematar. El Nàstic, sin delantero, se dedicó a mediocampear (disculpen la invención). Medina estuvo bien en la contención y Jandro, brillante en la conducción. Lo malo era que no tenía a quien darle el balón.
Al final, empate. El campanazo no fue suficiente y Ferrando sigue enamorado de la equis.
Campano
Conseguí un buen gol, pero no me marcho contento. Merecimos más que un punto. Estamos un poco decepcionados, pero ante el Córdoba tenemos la oportunidad de sumar tres puntos".
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Ferrando
Cometimos un error grave en el gol. El Alavés tuvo mucho empuje, pero nuestro portero no paró ninguna. Regalamos el partido en una jugada, como siempre. Estamos ahí por algo.



