Juanmi 'para' de jugar
"No quiero arrastrarme por los campos y sí estar con mi familia"
Juan Miguel García Inglés, Juanmi, dejó ayer de ser portero de fútbol. Cuelga los guantes a los 36 años y el destino ha querido que lo haga en Tarragona. Apenas ha jugado con el Nàstic, pero los pocos minutos que ha disputado le han servido para dar al conjunto tarraconense una Copa Catalunya.
Ayer se despidió del fútbol en la sala de prensa del Nou Estadi -rodeado de compañeros y amigos- sin alegar un motivo en concreto. "Lo dejo, pero no porque tenga ningún problema familiar. Quiero disfutar de mi familia y hacer otras cosas vinculadas al fútbol, aunque sin ejercer de futbolista de elite". Y añadió: "Hace un año que juego muy poco. Cuando esto ocurre, te sientes muy mal. Se juntó eso con el hecho de que mi familia no se adaptó aquí. Quiero estar cerca de ellos. Nada más". Contrariamente a lo que opinan algunos de sus compañeros, Juanmi cree que es el momento idóneo para dejarlo: "Me retiro con la cabeza alta, bien físicamente y no arrastrándome por los campos. Hace un mes y medio que decidí dejarlo". El murciano explicó que desde que tomó la decisión de dejar el fútbol, el Nàstic sólo le ha puesto facilidades: "Hablé con Ricardo Resta y con el presidente y me entendieron a la perfección. Se porteron fenomenal y sólo tengo palabras de agradecimiento para ellos".
Carrerón.
Juanmi empezó a jugar al fútbol en la década de 1990. Estuvo en el filial del Real Madrid y poco después llegó al primer equipo. De allí saltó al Zaragoza, equipo con el que logró su mayor éxito: la Recopa de Europa. También estuvo en el Depor y en el Murcia para finalmente recalar en el Nàstic. Su palmarés lo completan tres Copas del Rey, una Supercopa de España y la anteriormente citada Copa Catalunya. Todo eso sin olvidar que también fue internacional con España. Se marcha Juanmi: un grande.
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Ferrando: "El vestuario le quería muchísimo"
César Ferrando, el último entrenador en la carrera de Juanmi, destacó que "lo que más me ha llamado la atención es lo mucho que le quieren sus compañeros. Cuando eso ocurre es por algo". El técnico también comentó que "ahora debe adaptarse a la que será su nueva realidad. El hecho de no entrenarse todos los días... Juanmi tiene muchísimo nivel como persona". El portero murciano estaba emocionado, pero no lloró. Compañeros suyos como Jandro sí que no pudieron evitar dejar caer alguna lágrima. Al final de la conferencia de prensa Juanmi se llevó una sonora ovación.



