Irureta, tercer técnico del Zaragoza en ocho días
El club aragonés hizo ayer oficial su contratación por seis meses


Javier Irureta se convirtió ayer por la tarde en el tercer entrenador del Zaragoza en ocho días, tras la destitución de Víctor Fernández y la sorprendente dimisión de Ander Garitano, una noticia que se acabó de hacer oficial al mediodía y que ha provocado una verdadera convulsión en el club y especialmente entre la afición. El técnico guipuzcoano, de 59 años, ha firmado un contrato sólo hasta final de la presente temporada y hoy será presentado a primera hora de la mañana antes de que dirija su primer entrenamiento en la Ciudad Deportiva.
Irureta encabezaba la terna de improvisados candidatos a la que los responsables técnicos del Real Zaragoza, Miguel Pardeza y Pedro Herrera, acudieron con desesperación el mismo lunes por la noche, una vez que se antojaba imposible que Garitano diera marcha atrás a su decisión de presentar su dimisión. Se habló también con Vicente del Bosque y con Javier Clemente, pero el primero está esperando una propuesta de la Federación Española de Fútbol para suceder a Luis Aragonés al frente de la Selección y declinó el interés del Zaragoza y el segundo era sólo una alternativa por si fallaba Irureta. E Irureta acabó dando el sí.
La negociación con el representante de Javier Irureta, Iñaki Ibáñez, se prolongó ayer mucho más de lo esperado, pero a las nueve y media de la noche el club anunció ya en su página web oficial el acuerdo hasta el 30 de junio de 2008 y su inmediata incorporación.
El Zaragoza se entrena esta mañana en la Ciudad Deportiva, después de dos días de fiesta, a partir de las 11:00, y una media hora antes se llevará a cabo la presentación oficial de Javier Irureta, al que desde el propio club se calificaba ayer en el anuncio de su fichaje como "un entrenador de primer nivel, con una gran experiencia y un impresionante palmarés". Irureta llega sin preparador físico -continua Andrés Ubieto, pero con un ayudante, Paco Melo, ex compañero durante su etapa de jugador en el Atlético.
Irureta llega al Zaragoza en medio de un incendio social de grandes proporciones, que está afectando seriamente a la credibilidad de todo el proyecto y que ya salpica a todos los máximos dirigentes, con el propio Agapito Iglesias a la cabeza. La situación deportiva, después de la victoria del domingo frente al Murcia, no es alarmante (el equipo está a tres puntos del descenso, pero a dos de la séptima plaza), pero la salida forzada de Víctor Fernández, al que la afición no llegó nunca a abroncarle, y la inesperada de Ander Garitano en tan sólo ocho días han disparado las dudas y las especulaciones. E, inevitablemente, el público dirige ya sus miradas al vestuario (D'Alessandro recibió el domingo una pitada monumental de la grada y va a abandonar el Zaragoza en breve para regresar a su país, previsiblemente al River Plate o al San Lorenzo) y al palco, pese a que Garitano se esforzó ayer en su rueda de prensa de despedida por exculpar a los principales del club de su sorprendente decisión.
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Siete tríos. Ander Garitano ha sido el entrenador más efímero de la historia del Real Zaragoza, si exceptuamos al mítico alifante Andrés Lerín, que dirigió al equipo en 1967 en el desastre copero de Mestalla frente al Europa, la tumba del presidente Waldo Marco y de los Magníficos.
Pero no es la primera vez que en sus 76 años de historia el club aragonés tiene tres entrenadores en una misma temporada. Ya sucedió en otras seis campañas anteriores. A saber: en la 1941-42 (Pachi Gamborena, Julio Ostalé y Jacinto Quincoces), en 1947-48 (Sorribas, Soladrero y Antonio Macheda), 1952-53 (Berkessy, Conde y Balmanya), en 1970-71 (Martín, Balmanya y José Luis García Traid), en 1996-97 (Víctor Fernández, Espárrago y Luis Costa) y en 2001-02 (Chechu Rojo, Luis Costa y Marcos Alonso), esta última de infausto recuerdo, como la 1970-71, porque en ambas el Zaragoza acabó en el infierno de la Segunda División.



