En siete meses ha saltado del cadete a Primera División
"Confío en mí y en esta plantilla"
Se podría decir que el Zaragoza ha incorporado por fin a un centrocampista de banda... pero de entrenador. Porque Ander Garitano (Derio, Vizcaya, 1969) cumplía ese perfil hasta su retirada del fútbol en mayo de 2002, tras el descenso del Zaragoza. Garitano fue un mediocampista puro, un jugador en el que cabían sin exclusiones el despliegue y el toque. Ahora regresa a la banda, pero bajo la sombra del banquillo: el lugar del campo donde menos calienta el sol.
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El nombramiento es una apuesta personal del director deportivo, Miguel Pardeza, con quien tiene una magnífica relación personal. En cinco años como técnico ha recorrido el camino a la élite ahorrando escalones: en junio dirigía a los cadetes y siete meses después debutará en Primera, con 38 años. Eso muestra confianza por parte del club, que lo mantendrá hasta junio. El riesgo de la apuesta no pasa desapercibido a nadie, pero Garitano se ve capacitado: "En la vida siempre hay una primera vez para todo. Y no lo decides tú, siempre se dan unas circunstancias. No tengo la menor duda de que estoy capacitado. Me encuentro fuerte anímicamente, tengo confianza en mí y en mi equipo, y creo mucho en esta plantilla". Jugador nueve años del Athletic, Garitano llegó al Zaragoza como jugador en 1996, de la mano de Víctor Fernández, al que ahora va a relevar.
El nuevo técnico quiere compaginar el gusto de la grada y las necesidades del equipo, a dos puntos del descenso: "Lo más importante es que el equipo haga buen fútbol y que consiga resultados, es lo que vamos a buscar con el máximo equilibrio", señaló. La primera prueba es mañana en Copa del Rey contra el Racing, con un peligroso empate (1-1) en la ida. Garitano no quiere mirar más allá: "Sólo pienso en Santander y en el Murcia, nada más".




