Un balance muy positivo
El vestuario analizó el primer tramo: todos deben seguir igual

Mañana de reuniones en Sant Adrià. Después de pasar una noche intranquila por la imagen ofrecida y por el resultado cosechado en Almería (1-0), Ernesto Valverde decidió que era el momento de sentarse con sus futbolistas para repasar errores (mirar información del faldón inferior) y hacer un balance de lo que fue la primera vuelta del campeonato. Conseguir una racha de 14 partidos sin perder en el campeonato doméstico (9 victorias y cinco empates), y de tener encaminado el pase a los cuartos de final de la Copa (mañana juegan ante el Athletic Club con la ventaja del valor doble de los goles conseguidos fuera de casa, tras el empate a uno de la ida) no es tarea sencilla. Por eso, el grupo valoró de manera positiva el buen hacer de todos y que las energías derrochadas han tenido un buen valor.
Fue un encuentro de casi veinte minutos, en el que habló Valverde. Se dirigió al grupo con optimismo y, arengando a sus futbolistas, a que sigan por el mismo camino. El cansancio puede ser una de las armas para buscar excusas por parte de los más pesimistas, pero los técnicos sostienen que la fatiga entraba en los planes de principio de temporada, es decir, que es algo lógico y previsible.
Tranquilidad.
No hay que sacar las cosas de lugar, pese a que muchos pericos hayan brindado en las Navidades por la Champions. El objetivo en agosto era salvar el curso con dignidad, pero la buena marcha del grupo lo han llevado a aspirar a cotas mayores. De ahí que todos se felicitasen por los 36 puntos sumados, aunque el compromiso del equipo por seguir sumando es evidente. Jugar la máxima competición europea (o la previa) o entrar en la Copa UEFA sería un objetivo precioso para el colectivo. Valverde sabe que sus chicos quieren más y el equipo peleará por satisfacerle.
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Saber ganar los 'partidos feos' también cuenta
Ernesto Valverde dedicó la mañana a retocar sistemas, a concienciar a la plantilla de que su equipo no puede permitirse ni un ápice de complacencia. Para el entrenador, que tuvo una charlas con varios de sus jugadores en el campo de entrenamiento, el vestuario blanquiazul debe aprender la lección de Almería: que hay que saber afrontar los partidos feos, los que se ponen en contra desde el inicio aunque no sea en el marcador. Con viento y con un rival que no incomoda con su presión asfixiante, Valverde quiere que se busquen otras vías de juego, maneras diferentes de encontrar el gol aun renunciando, aunque sólo sea por una cuestión resultadista, a la excelencia que desarrolló en partidos como los del Villarreal de hace pocas fechas. Una vez mejorada la 'salida del balón', el juego directo empieza a preocupar al cuerpo técnico. Les agradaría poder aprovechar mejor de las segundas jugadas, de los rechaces y balones aéreos. La visita del Athletic Club se antoja como una prueba de fuego para saber si el nuevo discurso de Valverde ha cuajado entre el grupo y, sobre todo, si los jugadores han sabido cómo transportar esa idea sobre el terreno de juego de Montjuïc. -Q. I.



