Tamudo jamás falla
Su conexión con De la Peña mató a buen Deportivo


El Deportivo volvió a ser mejor que el Espanyol y volvió a pagarlo. Los coruñeses, una vez más, se llevarían el combate a los puntos, pero en el fútbol lo que cuenta es el KO, y en eso los de Valverde fueron letales. Después de mil y una ocasiones coruñesas para sentenciar, fue la conexión De la Peña-Tamudo la que mató un emocionante partido que tuvo que dilucidarse en la prórroga.
Las idas y vueltas comenzaron desde el minuto cero. Primero al Espanyol le hacía falta marcar y se hizo con el balón y el dominio. Al Depor le valía el empate, así que a esperar. La ambición españolista tuvo rápido premio cuando al cuarto de hora Luis García desvió de forma majestuosa un buen centro de Valdo.
El gol cambió las urgencias y al Depor le tocó ir a por el partido. Lo hizo buscando el control, su estilo habitual y al que había renunciado de salida en una apuesta por el contraataque. Coloccini y Bodipo tuvieron el empate en sus cabezas, pero una vez la agilidad de Lafuente, y otra el palo, aplacaron los ánimos locales.
Para que el partido tuviese un poco de todo, llegaron dos jugadas increíbles. En la primera Filipe sacó bajo palos un remate de Riera que se colaba sin remisión. Acto seguido, la tensión se trasladó de barrio. Un centro del activo Lafita fue rematado de tacón en el área pequeña por Bodipo y Lafuente sacó una pierna de portero de balonmano.
El segundo tiempo confirmó el cambio de papeles. El Depor salió en tromba y el Espanyol, que siempre nada a favor de corriente jugando a la contra, se dejó querer. Y de nuevo el fútbol premió la ambición. Tras dos buenas ocasiones, Lafita remató dentro del área y una mano involuntaria, pero separada del cuerpo de Lola, terminó en penalti. Y ahí apareció la pesadilla perica: Sergio. El capitán blanquiazul. al igual que en la ida, no perdonó.
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Acoso y penaltis. Con la prórroga sobre la mesa, Lotina y Valverde decidieron sacar lo que les quedaba. Así, Tamudo, Guardado, Moisés, De la Peña y Rubén, a escena. Eso sí, la dinámica dominadora del Depor se convirtió en un aluvión de ocasiones, pero la falta de puntería es la condena de este equipo. Los de Lotina lo intentaron por activa y pasiva sin premio, y con un desgaste que volvió a darle protagonismo al Espanyol. Primero fue un penalti no pitado de Coloccini sobre Luis García tras sensacional pase de De la Peña, y luego una falta sobre el tiempo que Munúa logró blocar.
En la prórroga hubo de todo, pero lo único que contó fue el gol de Tamudo, el que nunca falla. El tiro al poste de Filipe no cuenta, ni un penalti que tampoco se pitó sobre Sergio en la recta final. El Depor lo dejó todo, pero hasta que se fiche un 'matador' seguirá viviendo noches como la de ayer.



