El Alicante mide las ganas de los meritorios
Primer partido de titular de Soldado. Gran entrada en el Bernabéu

S in agravios entre los rivales, la fecha y el horario hacen del partido de hoy una fiesta que favorece la presencia en las gradas de los niños, que son pequeños humanos de escaso poder adquisitivo y que se acuestan temprano, o deberían. La novedad es reconfortante, porque el fútbol se ha convertido, demasiadas veces, en un espectáculo de trasnochadores que excluye a los niños o los hace insomnes.
Por iniciativa del Real Madrid, que está sabiendo encontrar un aliciente en los partidos menores (así transformó el insípido trofeo Bernabéu en glorioso homenaje a Gento), el choque contra el Alicante se ha convertido por horario y precio (de tres a diez euros) en otra alternativa del ocio navideño de la capital y resulta más económico, por ejemplo, que visitar el cercano Belén de Hielo instalado por el Ayuntamiento, donde por 9,5 euros los visitantes disfrutan de la congelación durante diez minutos de gélida travesía.
El resultado es que se espera una magnífica entrada (70.000 espectadores si responden los abonados) para ver un partido con todo el encanto de los encuentros de Copa, donde los futbolistas modestos gozan del derecho que deberíamos tener todos los aficionados a jugar, al menos por una vez, en los grandes estadios. Si es posible visitar el Congreso, no se entienden los impedimentos para correr la banda del Bernabéu por turnos y con playeras.
Igualdad.
No obstante, sería un error que la fiesta o los niños nos despistaran de lo fundamental: el fútbol. En el partido jugado en Alicante el pasado año la diferencia entre los dos equipos se cifró en un empate que fue muy generoso con el Madrid, que igualó en el último minuto gracias a un cabezazo de Balboa. De modo que, admitiendo la teórica superioridad de los madridistas, queda un partido por jugarse que casi parte de cero. Y digo casi porque el improbable empate sin goles clasifica al Madrid por el valor de los tantos conseguidos fuera de casa. Como es preceptivo, en caso de finalizar 1-1 se disputaría una prórroga de 30 minutos y de persistir la igualada se lanzarían penaltis y marcapasos.
Si para el Alicante el partido es una oportunidad que no compromete, un décimo de lotería que se compra por si acaso y se besa a escondidas, para los suplentes del Madrid es una reválida inexcusable. En este sentido, Robben, Guti, Gago e Higuaín, presuntos titulares, tienen la obligación de reivindicarse y liberarse de su extraña melancolía.
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Hay diferencias con respecto al once del Rico Pérez. Ramos suple a Metzelder, que no se recupera de su fascitis plantar, Balboa jugará por Drenthe y Soldado ocupará el puesto del evanescente Saviola. Será el primer partido como titular del canterano, al que se le pretende subir la moral o el precio, no queda claro. En cualquier caso, el equipo que resulta es atractivo.
El Alicante, que no ha perdido un solo partido como visitante esta temporada, llegó ayer en autobús a Madrid y hoy, a pie, hará el Tour del Bernabéu, con partido incluido, como siempre debería ser. Quien piense que sólo ha venido para conocer el museo se equivoca, porque en este caso la entrada ofrece además la posibilidad de llevarse una Copa, la que no gana el Madrid desde 1993.



