Osasuna toma oxígeno
Font, Plasil y Viana prolongan el gafe de Manzano

Definitivamente, Manzano debería incluir en su nuevo contrato una cláusula que le permita ausentarse en los partidos del Reyno de Navarra. No hay manera de que el jiennense saque algo positivo del feudo rojillo y eso que durante la semana, como buen psicólogo, intentó mentalizar a sus jugadores y a sí mismo de que el encuentro sería diferente, pero la historia fue la misma.
Los bermellones parecieron saltar al terreno de juego sugestionados por la estadística, erráticos, sin ver la pelota. Algo que aprovechó Osasuna en uno de sus típicos arreones. A los treinta segundos, el caboverdiano Dady, muy activo durante todo el encuentro, dispuso de su primera ocasión, pero lanzó por encima de la portería de Lux. Quien avisa no es traidor y en el 8', Héctor Font, que siguió muy bien una jugada del propio Dady, aprovechó un balón suelto en el área y el desconcierto conjunto de Ballesteros y David Navarro para inaugurar el marcador.
A partir de ahí, Osasuna intentó meter intensidad al partido y ponerse a merced de Juanfran, Plasil y Dady, los mejores por el bando rojillo. El primero fue un auténtico incordio con sus desbordes y sus diagonales, el checo todo clase y el caboverdiano, un derroche de vehemencia y potencia. Tanto, que en el 33' se le fue la mano, o mejor dicho, la pierna. La rodilla de Jonás se encontró con los tacos del punta rojillo. Muñiz Fernández le mostró una amarilla y fue el punto de inflexión. El partido se abroncó. Muchas faltas y poco fútbol, algo que perjudicaba a los de Manzano. El descanso calmó los ánimos y reconfortó a Osasuna, que salió nuevamente como un tiro.
De libro. A los dos minutos de juego, Osasuna trenzó la jugada del partido. Dady se apoderó del balón en el centro del campo, abrió a la derecha donde se internaba Juanfran. Pase de la muerte del ex madridista y Plasil perfora por bajo a Lux. Merecido premio para el checo que fue albañil y arquitecto, trabajó a destajo y dibujó pases, controles de gran categoría y un disparo al palo para la galería. Pero aún no se habían sentado los aficionados rojillos cuando Güiza, muy voluntarioso, acortó distancias. El arquero (ayer guardó las flechas para dedicarle el gol a su retoño) saboreaba de nuevo el gol tras un mes a régimen. El Mallorca intentó rehacerse e ir a por el partido, pero Josetxo y Flaño siempre terminaban abortando las ocasiones visitantes. Ya en el tiempo de descuento, pero con el partido aún muy vivo, llegó el tercer y definitivo tanto de Hugo Viana. De esta manera, Osasuna se carga de oxígeno para afrontar un nuevo año y de moral para finiquitar la eliminatoria de Copa el próximo 2 de enero. Un Mallorca herido en su orgullo ya les espera.
Ziganda
"Podemos irnos de vacaciones contentos. A descansar a gusto y tomar aire, pero no nos podemos despistar ni un segundo. Hemos tenido ocasiones claras para no sufrir y hemos sido muy intentos y agresivos".
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Manzano
"Osasuna ha sido más eficaz de cara a puerta, pero nosotros hemos mostrado la misma intensidad. Nos vamos un año más con una derrota, pero hay que retomar el trabajo y seguir adelante".




