Un Celtic con dos caras: ogro en casa, chollo fuera
El Barcelona no debería tener mayor problema para eliminar al equipo escocés, un conjunto que se aferra al ambiente de Celtic Park para sacar los partidos adelante pero que se desinfla cuando juega fuera de sus fronteras.

Pocos equipos habrá en Europa que presenten dos caras tan distintas, aunque en realidad en ambos el nivel futbolístico es pobre. Pero al menos el Celtic en su estadio de Celtic Park y con el calor de su hinchada impone respeto. Lejos de Glasgow no, e incluso es uno de los más débiles de los últimos años, capaz de ser arrollado por el Shakhtar, humillado con un 5-0 ante el Artmedia de Bratislava en la previa de hace dos años o de meterse atrás de forma bochornosa ante un Milán ya clasificado en San Siro.
Fuera de casa el Celtic siempre pierde, y además es incapaz de dominar un partido, de crear peligro. Este equipo de Gordon Strachan basa su pegada en las jugadas a balón parado, el ritmo alto de juego, las pelotas al área y el potencial aéreo de McDonald y sobre todo Vennegoor of Hesselink. Le sirve en casa porque los rivales le respetan demasiado y acaban encerrados, como le ocurrió al Shaktar hace poco. Además en Celtic Park el técnico mete a la pareja McDonald-Vennegoor para apretar más a la defensa rival y colgar balones desde todos lados. Puede funcionar, pero ante un Barcelona tan superior técnicamente es más difícil. Es un equipo joven, con centrocampistas como McGeady o la revelación Brown que apenas pasan de los veinte años. Actualmente cuenta con el japonés Nakamura lesionado, pero para la eliminatoria estará listo. La verdad, un Celtic sin gran nivel, de largo el peor equipo de los que aun pelean esta Champions.
Las estrellas
McDonald Es el máximo goleador del equipo, gracias en gran medida a su compenetración con Vennegoor.
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Vennegoor En el PSV se ganó la fama de cazagoles y en el Celtic, pese a las lesiones, ya lleva ocho tantos.
Nakamura Es el gran ídolo de la afición de Celtic Park desde que llegó. El japonés es el jugador con más técnica y talento del conjunto escocés, un zurdo que cae habitualmente a la banda izquierda y que suele resolver muchos encuentros a balón parado.



