Primera | Zaragoza

Casi 50 minutos de vídeo para el encuentro decisivo

Víctor afiló todos los detalles y se fiará al bloque que puso en Riazor

Mario Ornat
Actualizado a

A sólo 48 horas de un partido que puede marcar su futuro en el Real Zaragoza y el del propio equipo en la competición, Víctor Fernández aparecía optimista como siempre y puede que más detallista que nunca: durante 45 minutos largos reunió a su equipo en el vestuario antes del entrenamiento de ayer y lo sometió a una charla táctica de duración inhabitual, en la que analizó con un vídeo las variantes del Valencia, así como jugadas propias y del rival de mañana.

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El técnico suele dedicar el inicio de las sesiones de los viernes a este apartado táctico, pero nunca con el celo con el que lo hizo ayer. A tres puntos del descenso y con la indudable amenaza que suponen seis partidos sin victoria, Víctor dejó sentado con esa medida lo excepcional de este compromiso y la importancia suprema de asegurar los tres puntos en La Romareda. El encuentro va a ser de alta tensión, en todos los sentidos. Por la crisis de los dos equipos, lo extradeportivo y, desde luego, por el ambiente del campo.

Víctor va a confiar, como dejó claro en su ensayo del miércoles, en el grueso del grupo que empató en La Coruña. En medio de las mermas físicas (ni Matuzalem ni Aimar ni Paredes estarán en condiciones) el entrenador piensa aferrarse a los valores seguros. Por encima de todos, la reunión de Diego Milito y Oliveira (16 goles entre ambos) en el ataque. En el medio, Celades como organizador resucitado. Los defensas habituales (se incorporará Pavón al banquillo) y una duda que tiene que ver al mismo tiempo con la sustitución de Aimar en la izquierda, el refuerzo del medio campo y la necesidad de guardar revulsivos en el banquillo para cambiar el partido si hiciera falta: por esos motivos se juegan Sergio García y Óscar un puesto en el equipo. Lo de mañana es una final y una última oportunidad. Para todos.

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