Medina y Altuna frenan el entusiasmo del Elche
El Eibar reaccionó tras el tanto inicial de Raúl Martín

En el minuto 33 de la primera parte, el Elche se frotó los ojos, suspiró y se imaginó cómo su afición podría despedir el año 2.007 ante el Poli Ejido en puestos de ascenso a Primera. Todo estaba de cara para el conjunto franjiverde: gol de Raúl Martín, el Eibar con una estocada importante y el Sporting perdiendo en Salamanca. Pero toda esta felicidad duró sólo 60 segundos, el tiempo que tardó Biel Medina en neutralizar el tanto franjiverde a la salida de otro córner. En un minuto, el castillo de naipes se desmoronó y el Elche volvió a la realidad, a la batalla aérea de Ipurúa.
A diferencia de otras semana, el conjunto de Vidal no pudo hacerse con el control del juego. Es cierto que las dimensiones de Ipurúa no permiten filigranas, pero también se esperaba más de un equipo acostumbrado a llevar el tempo del partido. El pelotazo en busca de Noel Williams se convirtió en algo socorrido para llegar pronto a la meta de Cuéllar, inseguro durante toda la tarde y pésimo en el gol de Raúl Martín.
Quizás, lo que no recordaba el Elche es que en la punta del ataque no está Miguel, sino un delantero que está más pendiente de los movimiento de Caballero que de los del portero rival. El inglés sigue pecando en exceso de jugar de espaldas a la puerta y su equipo lo nota. El Eibar, acostumbrado a batallear en este tipo de escenarios, aceptó el reto y se limitó a hacer su fútbol. Con Goiria arriba, y Txiki subiendo la banda a lo Cafú, Samuel y Amaya no tenían suficientes piernas para achicar el peligro.
En una de las acometidas del Eibar, el Elche comprobó que no era su tarde. Bellvís se resbaló en una carrera con Del Olmo, éste centró entre mil piernas y el balón le cayó a Antuna, que no perdonó. Para colmo, empató el Sporting y el conjunto de Vidal no pudo dormir en puestos de ascenso.
Barragán "El empate vino muy rápido"
La sensación en la plantilla es de que tuvimos mala suerte porque encajamos el gol del empate muy rápido. Además, el segundo tanto vino en una jugada en la que Bellvís se resbaló y Samuel y Amaya no acertaron a despejar. Es posible que a lo largo del partido notásemos el esfuerzo del miércoles, en Copa ante el Betis. No me preocupa que podamos bajar algún puesto porque todavía queda mucho y no hay nada definitivo. Está todo muy apretado".
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Amaya "Tuvimos mala suerte"
Para ganar fuera de casa en Segunda División, hay que meter, al menos, dos tantos. Anotando sólo uno, es muy difícil conseguir los tres puntos a domicilio. Tuvimos mala suerte porque el gol del empate llegó un minuto después del de Raúl Martín. No merecimos perder porque teníamos el partido controlado. Repito, el gol del empate ha sido clave en el desarrollo del partido. Si no lo hubiésemos encajado, el desenlace habría sido diferente".



