"Cádiz y Celta estaremos al final peleando por el ascenso"
El argentino se reencuentra con su pasado. Adora Vigo, a pesar de que con su presidente Mouriño tuvo un desencuentro que su trayectoria de ocho años no merecía. Hoy, se siente un privilegiado en el Submarino.


¿Quién le convenció para acabar en el Cádiz?
Conozco a Lorenzo Buenaventura desde hace ocho o nueve años. Con él coincidí en el Mundial 2002 y siempre me hablaba de este club. Venía mucho aquí a tratarme. Después vino Félix Carnero, que fue quien me habló, y una vez que pasó lo del Celta ni lo dudé. Si bien vine entrado ya el campeonato, tenía gente amiga, había muchos argentinos. Agarré mis maletas y me vine con mi familia para acá.
Lorenzo, todo un mago.
Para mí, debe estar entre los dos o tres mejores preparadores físicos que hay en España. Sabe de todo, conoce muy bien al jugador en cada faceta, sabe muy bien cómo trabajar muscularmente, y además es una gran persona.
Con 36 castañas, está hecho todo un figurín. ¿Cuál es su secreto?
Me encuentro muy bien. Lo que hago es cuidarme mucho, tratar de hacer las cosas bien y después, llevar a rajatabla los entrenamientos, conociendo cada parte de mi cuerpo.
Partido Cádiz-Celta. La pregunta que más le han hecho...
Pues que si voy a celebrar el gol.
Lo imaginaba.
Y no lo haré. Por respeto a esos ocho grandes años que he vivido allí. Es de bien nacidos ser agradecidos.
¿Qué va a poner en la quiniela?
Ganaremos nosotros, eso es lo principal. Nos hacen falta los tres puntos. Pero luego los dos pelearemos por el ascenso. Quiero que estén ahí. Sigo hablando mucho con Cannobio, con Pinto, mantenemos buena relación.
Noticias relacionadas
Llegó a España al Zaragoza, de la mano de Víctor Fernández.
Efectivamente, estuvimos allí cuatro años. Y después él fue quien me llevó al Celta donde pasé ocho temporadas. En el Zaragoza coincidí con Gustavo Poyet, Aragón, con Quique Sánchez Flores, pero paro ya, porque todos ellos están retirados. Le hacen a uno viejo.



