La conexión blanca gana peso y triunfa en el Geta
El traspasado De la Red y el cedido Granero ya son fijos

Tres temporadas le ha costado al Madrid acordarse de su vecino del Sur. Tras algunas peleas dialécticas de Ángel Torres con dirigentes madridistas, este año al fin hubo acuerdos y Granero (cedido) y De la Red (traspasado) acabaron vistiendo de azul. Sólo cinco meses después, ya es evidente que fue un acierto y un buen negocio, seguramente para las dos partes. Ambos demuestran que con oportunidades son dos futbolistas de mucha categoría.
De la Red es fijo desde que Celestini cayó lesionado: "Tenía que jugar en Primera y estoy todavía aprendiendo. Estar al lado de Casquero es una ventaja porque es un jugador listo y con experiencia". Esa humildad ha encajado en el vestuario y el medio centro ha ido de menos a más hasta ser uno de los futbolistas determinantes, como se demostró ante el Levante. Lamenta que no se le diera la oportunidad en el Madrid, pero está contentísimo en su nueva etapa: "En el Bernabéu no hay oportunidades para casi nadie y muchos jóvenes se tienen que buscar la vida. Yo quería venir al Getafe y no me arrepiento".
Granero sólo tiene veinte años, empezó en el banquillo pero Laudrup le saca ya partido a su regate en las bandas aunque mañana en Dinamarca igual juega en su sitio, por detrás de los delanteros: "Yo lo que quiero es jugar. Soy joven y tengo mucho que aprender en todas las posiciones del campo. Sigo trabajando para aprovechar las oportunidades que me vayan llegando".
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La situación de los dos canteranos es diferente desde el punto de vista contractual porque Granero, 20 años, está cedido y De la Red llegó como traspasado. El primero, internacional Sub 21, sueña con volver a la Casa Blanca y triunfar en el Bernabéu. El segundo, ya con 22 años, no quería hablar de cesiones y de ahí la operación final. Por De la Red ya ha habido incluso seguimientos e interés concreto de un par de equipos de Rusia y de Portugal, pero él tiene claro que su futuro está en el fútbol español y más ahora que empieza a demostrar (como su compañero Granero) que tiene mucho fútbol para triunfar en Primera. La conexión blanca funciona en Getafe.




