Martins desnuda a un Zaragoza vestido de luto
El portugués le da aire al Recreativo con sus dos tantos
Lo de vestir al Zaragoza de negro sólo se puede tomar como una ligereza folclórica del márketing. Ya no importan las referencias, importa que la elástica combine bien con la moda denim o con una americana de algodón. Hay otro motivo menos insustancial para lamentar la elección: la escasa sensibilidad. Porque una vestimenta así, en un caso como éste, anima a las más pérfidas metáforas. El cronista aburrido puede escribir que el equipo está de luto. Por no hablar del tono oliváceo de la piel de Martins, quien desnudó a los hombres de negro con dos goles que son oxígeno enriquecido para el Recreativo.
La gente de Huelva celebró la victoria como lo que era, un día de fiesta en la mina de los menesterosos. Había ganado, con un partido de atrevimientos medidos y contención, a un rival que sólo emite raros destellos en medio de un largo apagón general. El Zaragoza lleva cuatro partidos sin ganar, pero lo peor está en la necrosis interior, que se adivina por el aroma de descomposición de su fútbol. Equipo con la consistencia de un bizcocho borracho o de una mente infantil, no juega a nada y nada consigue. Así, su infortunio tiene algo de justicia o de honestidad. Hace tantas cosas mal, y con tan pocas ganas, que le ocurre de todo. Ayer se adelantó en un fogonazo de inspiración que Aimar compartió con Diego Milito. Y en cuatro minutos empató Martins. Luego Juanfran cometió penalti con su mano boba. César se lo paró a Martins, pero el rechace lo agarró Camuñas y le entregó la redención al portugués, que firmó el 2-1 en la boca de gol.
El resto del tiempo el Recre achicó los espacios y jugó el partido del rentista o el desesperado: menor en las formas, pero aceptable por el honorable mérito de su esfuerzo. Suficiente ante un rival repleto de deshonras.
Víctor Fernández: "Me siento dolido, pero fuerte"
"Ni me considero responsable de lo que ocurre ahora ni de haber metido al equipo en Europa el año pasado. Tendré mi cuota de responsabilidad, desde luego... pero no entiendo por qué hemos cambiado tanto del año pasado a éste. Claro que estoy preocupado por la marcha que llevamos. En lo personal estoy dolido por el equipo, pero me siento fuerte. Dominamos, pero no fue suficiente. Atacamos sin hacer ocasiones".
Víctor Muñoz: "Al final casi me da un infarto"
"Al final estuve al borde del infarto. No supimos tener el balón y nos faltó serenidad, pero esto es el fútbol y ésta es la manera que tiene que trabajar el Recreativo para ganar. El partido se nos complicó con el gol en contra y a partir de ahí seguimos jugando como hasta entonces y supimos ponernos por delante, pero después el Zaragoza nos apretó y tuvimos que hacer los cambios necesarios para proteger diversas zonas".
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El detalle. Segundo gol en nueve partidos
El Recreativo llevaba ocho partidos de Liga en los que anotó un solo gol en el marco contrario, una dificultad que lo ha condenado en las últimas jornadas a los puestos más bajos de la clasificación. Ayer, sin embargo, hizo dos en apenas 40 minutos y le valieron para ganar.




