Bendita locura
Otros siete goles en el Calderón, aunque en esta ocasión la balanza cayó del lado rojiblanco y los de Aguirre suman tres puntos más. El Atlético sufrió lo indecible para ganar y lo hizo en el instante final. Hubo goles de todos los colores, una expulsión y emoción.

De otra época. En los últimos años habíamos visto tan pocos goles en el Calderón que ahora llegan todos juntos: 4-3 al Sevilla, 3-4 contra el Villarreal y 4-3 frente al Valladolid. Viva el gol. En estos tres encuentros casi se han visto tantos goles como en toda la campaña pasada. Bendita locura... si se gana como ayer, aunque no es bueno jugar así con la salud de los aficionados rojiblancos, siempre expuestos a la taquicardia. El Manzanares se está acostumbrando a registrar marcadores de otra época.
Los dos Atletis. Si un técnico de categorías inferiores necesita enseñar un vídeo a los chavales de cómo no se tiene que defender, seguro que pondría el encuentro de ayer y los regalos de Zé Castro, Pernía, Valera... No se pueden conceder tantas facilidades al rival. El vídeo también mostraría, eso sí, que el Atlético tuvo tesón y garra para buscar el triunfo. Que no es poco, tal y como se puso el partido. Un dato elocuente a todas luces: en casa el Atlético ha encajado once goles. Fuera, seis. El mundo al revés. O simplemente, el Atleti.
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Míster sabio. Ya dijo Aguirre que le daba temor el Valladolid, que juega bien al fútbol. Sabias palabras. Tampoco él tuvo un partido tranquilo. Puso a Maxi de punta, le colocó luego en el doble pivote y más tarde en la banda. Raúl García jugó en el medio campo y luego de central. Sacó a Jurado para ayudar a Maniche en el centro y terminó de lateral derecho. Eller calentó un buen rato, parecía que no iba a salir y al final jugó. No es fácil ser entrenador del Atlético. No es sencillo tomar decisiones cuando hay un gol cada tres minutos, cuando te expulsan a un jugador en el momento más inoportuno y cuando ves a la gente al borde de la catarsis... En Pamplona vivió tardes de domingo más tranquilas.
En un pañuelo. Y con todo el cachondeo, los fallos atrás, la eficacia arriba, los nervios... a cinco puntos del Madrid. Y digo yo que algún día perderá en el Calderón. Cerezo se estará frotando las manos. Si el presidente se pusiera manos a la obra, seguro que podría hacer una película con este nuevo Atleti. Arrasaría. Otros clubes no tienen tanta suerte.



