Brasil se libró y Diego está con ganas

Profesional hasta el último detalle, Diego Forlán aseguraba ayer que no quiere arriesgar. Sin embargo, el charrúa ha trabajado como un poseso las dos últimas semanas. Ni siquiera durante los días que ha estado de permiso en Uruguay, para ver a su familia ya que apenas ha dispuesto de vacaciones este año, ha descuidado su recuperación. Más aún cuando tuvo que ver por televisión el jueves cómo sus compatriotas le daban un revolcón inútil a Brasil. Le duele no haber estado en Morumbí y, aunque no lo reconozca con él en el campo los de Tabárez podían haber vuelto a conseguir una victoria histórica en suelo canarinho. Forlán no quiere apurar, pero sus dos últimas sesiones de entrenamiento han concluido con 20 minutos de disparos a puerta en solitario. Ayer, junto a Thiago Motta, volvió a machacarse con más remates. Tiene ganas de volver y, sobre todo, de marcar.



