El Madrid visita la caldera del Murcia
Llenazo en La Condomina. Schuster apuesta por los jugones
La última vez que el Real Madrid jugó en Liga después de una interrupción por los torneos de las selecciones perdió en Montjuïc contra el Espanyol (2-1). Tal vez no haya otro dato que explique mejor el intríngulis del partido de esta noche, las opciones del Murcia y las debilidades del Madrid. Resulta imposible analizar el duelo sin advertir que el virus FIFA amenaza al favorito. Esa mezcla de cansancio y distracción provoca en los futbolistas que han viajado una extraña confusión y una cierta lentitud a la hora de reconocer situaciones, rivales y dulcineas. Hace apenas dos días, los brasileños jugaban en Sao Paulo, hemisferio sur, 26 grados. Esta noche, la mínima para Murcia rondará los cinco grados, quizá lluvia.
Imagino que Lucas Alcaraz, que es un entrenador con gabardina de detective (entre Colombo y Serpico), habrá estudiado el efecto del cansancio ajeno en el entusiasmo propio. Hablamos de un técnico que, como los abogados románticos (pocos), se ha especializado en casos que ofrecen poca fortuna y bastante complicación. Y la dificultad es todavía mayor si pensamos que hoy no podrá contar con los ex madridistas Pablo García y Mejía, que son baja por sanción y contrato leonino. Regueiro está lesionado y los problemas también se concentran en los dos laterales (sin Curro Torres y Pignol), lo que obliga al debut de David de Coz, que el pasado sábado pertenecía al Xerez y esta noche tendrá el honor de debutar en Primera División.
Pese a todo, el Murcia sigue luciendo pintón. Futbolistas como Notario, Movilla, De Lucas, Richi o Baiano tienen calidad y conocen el oficio. Y de todo eso hace falta para incomodar al Madrid, para buscarle las cosquillas primero y para intentar que llore después. Esa experiencia de mil batallas contará además con el ánimo de un estadio a rebosar a pesar de los precios (150 euros la tribuna preferente). La Nueva Condomina se llenará por segunda vez en su historia (32.000 localidades), después de haberlo hecho en un amistoso entre España y Argentina.
Un solo ensayo.
Hacia allí se dirige el Madrid, que esta semana sólo ha podido completar un entrenamiento con la totalidad de la plantilla. Excepción hecha de la lesión de Sneijder, que se cayó ayer de la convocatoria, las noticias son buenas. Vuelven Guti y Sergio Ramos, sin lesión y sin sanción. Robben estará disponible después de un mes y seis días y Pepe regresa a la titularidad por los problemas físicos de Heinze, cuya importancia ya se puede demostrar con números: sus seis partidos se cuentan por victorias. Además, Van Nistelrooy será de nuevo el referente en ataque, a pesar de que su titularidad se vio amenaza a principio de la semana por una sobrecarga en los isquiosurales. Esos problemas obligaron a Ruud a abandonar antes de tiempo la concentración de Holanda y a regresar de urgencia a Valdebebas para ser tratado por los médicos. Al final, sólo ha sido un susto.
Una vez recompuesto el equipo con los que vienen y van, sorprende (y reconforta) que Schuster apueste por los jugones en el centro del campo: Gago y Guti serán el doble pivote, en perjuicio de Diarra que pasa al banquillo. Higuaín, por su parte, ocupa la plaza de Sneijder. El equipo que resulta es uno de los más finos que puede presentar el Madrid en estos momentos. Se quedaron fuera de la lista Baptista, Salgado, Soldado y Balboa. Así de caro está en la actualidad sentarse en el banquillo.
Aunque no es costumbre observar al árbitro en corrales esta vez resulta inevitable. Pitará Daudén Ibáñez, el colegiado que más jugadores del Madrid ha expulsado en la historia de la Liga: diez. Lo cierto es que la mayoría de sus estadísticas son maléficas. Apodado ¿Daudén Mastercard?, mantiene un reñido duelo tarjetero con Megía Dávila, al que aventaja con 1.274 amarillas y 119 rojas en 227 partidos, por las 1.245 amarillas y 118 rojas que ha mostrado su rival en 207 encuentros de Primera. Schuster, que fue expulsado por Daudén cuando entrenaba al Getafe, conoce bien el peligro de este árbitro. Y tampoco el Murcia ha tenido buenas experiencias con él: Lucas Alcaraz jamás ha ganado con Daudén sobre el campo.
Superstición.
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Para lo esotérico debería quedar que el Murcia suma 13 puntos en la clasificación y ocupa el lugar 13º de la clasificación (el mejor de los recién ascendidos). Para el análisis importa más la amenazante deriva que ha tomado el equipo, que sólo ha logrado una victoria (Recreativo) y un gol (Regueiro) en los últimos seis partidos de Liga. Y esa racha preocupa más si se compara con la imponente trayectoria del Madrid, que acumula en lo que va de torneo nueve triunfos, un empate y dos derrotas, las dos fuera de casa (Montjuïc y Pizjuán).
Pero no conviene olvidar el primer apartado de la parte contratante: el virus FIFA. Esa confusión que ataca a los equipos más grandes, que corren el riesgo de no saber dónde están y por dónde les viene.



