El delantero que más gusta es Sergio García
Tiene contrato hasta 2011 con el Zaragoza y cuesta 18 millones

El deseo tiene un nombre: Sergio García. Éste es el delantero que gusta en Montjuïc como apuesta de futuro para el ataque españolista. Las intenciones de fichar el punta del Zaragoza son tan firmes que ni siquiera asusta su cláusula de rescisión (18 millones de euros), que está firmada en el nuevo contrato que le liga a la entidad zaragozana hasta el 30 de junio de 2011. Van a ir por él el próximo verano, como ya hicieron en el pasado mercado estival de fichajes. El precio fue el único obstáculo que encontró el Espanyol en esos sondeos que se realizaron tanto con Mágico Díaz, representante del futbolista, como con los rectores del área deportiva del Zaragoza.
Sergio García es el chico del Bon Pastor. Tiene 24 años y fue en su día la perla goleadora de la cantera del Barcelona. Sus características como delantero le definen como un futbolista rápido, listo y habilidoso y que, en los últimos tiempos, ha compaginado con un olfato de gol envidiable.
La cláusula de 18 millones de euros choca de frente con una de las intenciones del jugador, que, según ha podido saber AS, podría aceptar una salida del Zaragoza en busca de más minutos en Primera. Pese a que Víctor Fernández, entrenador del Zaragoza, le tiene plena confianza, la competencia de Ricardo Oliveira y Diego Milito en punta le están privando de haberse convertido ya en un fijo indiscutible en las alineaciones titulares. La progresión de Sergio con la internacionalidad también se quedó truncada tras su paso por la Sub-21.
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La llegada de Sergio al Espanyol es, por ahora, una quimera. Deberían darse varios factores, al margen de uno obligado: la predisposición del Zaragoza a negociar por debajo de esos 18 millones que están fijados. ¿Cómo conseguiría el Espanyol tanto dinero? Con una venta. Es un secreto a voces que en las oficinas de Montjuïc se verán obligados a desprenderse de una de sus figuras en verano de 2008. No les será fácil seguir reteniendo, como lo hicieron recientemente, a cracks como Albert Riera, Luis García o Dani Jarque.
El interés por Sergio no es nuevo ni responde a ningún capricho. Forma parte de la planificación de futuro con el objetivo de encontrar al famoso nuevo Tamudo, otra manera de demostrar que el españolismo vive atacado por una especie de prisa excesiva por ver retirarse a sus mitos, en este caso el más grande de todos. Paco Herrera, director deportivo perico, dijo en AS el pasado domingo que espera de Tamudo todavía "tres años de fútbol al máximo nivel". Pero, por si acaso, su posible sustituto ya tiene cara. Es de Barcelona y se llama Sergio García.



