Segunda | Hércules - Celta

Cámara toma el mando

Esteban, que suplirá a Pinto, única novedad en el Celta

Julián Burgos
Redactor en la Comunitat Valenciana
Llegó a la redacción de AS en Valencia en 2013. Antes fue delegado en AS en Alicante desde 2005. Sigue el día a día del Valencia y escribe las crónicas del Villarreal y Valencia Basket. Ha sido cronista de cuatro equipos valencianos en Primera. Ha cubierto Champions, Europa League, Supercopa de Europa, Euroliga, Eurobasket, Copa Davis…
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Según las estadísticas, la rutina y el día a día son dos de las razones fundamentales de las rupturas entre las parejas. Es lógico. Uno se cansa de hacer siempre lo mismo pero cuando esto se detecta hacer algo distinto o cambiar de aires siempre funcionó. Algo parecido le pasa a este Hércules. El matrimonio entre el club y Goikoetxea anda sumido en la profunda monotonía de la Liga. Empate tras empate va comprobando como aquellos momentos ilusionantes vividos tras la luna de miel están cada vez más lejanos. Sin embargo, el pasado martes, la pasión volvió a a florecer mientras vapuleó al Athletic durante media hora. Fue cómo ese viaje que planea una pareja en crisis para olvidar sus problemas. Pero hoy vuelve la cruda realidad y es el momento de comprobar si esa ilusión de felicidad sirvió para algo.

El Celta, en cambio, ya viene de vuelta. Se casó de segundas nupcias con López Caro y la cosa parece que funciona. Su relación con su nuevo cónyuge se antoja más madura y sosegada que con Stoichkov y la prueba de que todo marcha bien es que aún no conoce la derrota desde que llegó el nuevo técnico (cuatro empates y una victoria). Sin embargo, no todo es una balsa de aceite en Balaídos. Ni mucho menos. Hay gente que se empeña en que lo extradeportivo prime y en esta semana se ha hablado más del duelo institucional entre Mouriño y Horacio Gómez que del partido que deberá jugar en el Rico Pérez.

Futuro. No es ésta una buena noticia para los celtiñas puesto que en el choque de esta tarde se dirimen algo más que tres puntos. Y es que durante 90 minutos, Hércules y Celta se juegan parte de sus futuros. El que se lleve el triunfo, aún tendrá a tiro de los de arriba pero el que caiga derrotado perderá de vista su objetivo y se verá obligado a una reacción inminente para que su temporada siga teniendo razón de ser.

La Copa le ha servido a Goiko para resucitar jugadores. Cámara volverá al once para reconducir una nave que andaba sin patrón en el centro. Mariño volverá a su posición natural mientras Tote esperará en el banquillo tras su recuperación express. Rubén Navarro sustituirá a Blas Pérez. En el Celta, Esteban, que suplirá Pinto, es la única novedad.

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Goiko y López Caro trabajaron a puerta cerrada

No es habitual en el Hércules pero Andoni Goikoetxea trabajó ayer a puerta cerrada en el Rico Pérez con sus hombres. Fue la primera vez en la temporada en la que no se permitió el acceso al recinto al público y a los periodistas. Tras el entrenamiento, el técnico vasco restó importancia a la novedosa decisión aunque reconoció que no es una práctica habitual. Durante la sesión, el entrenador vizcaíno trabajó la estrategia. Por su parte, Juan Ramón López Caro siguió con su tónica y también entrenó a puerta cerrada. Desde que llegó, su plantilla suele ejercitarse sin público dos veces a la semana. El técnico también ensayó las jugadas a balón parado y dio las últimas instrucciones con respecto al enfrentamiento de esta tarde. Por la tarde, la plantilla celeste viajó hasta Alicante en avión y quedó concentrada en la noche de ayer en uno de los hoteles de la capital de la Costa Blanca.

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