Primera | Espanyol

Valverde ignora al Barça y quiere cumplir su contrato

Había varias posturas para abordar el interés del Barça. Desde sortear la cuestión a simplemente negarlo todo, sin atender a razones. Valverde escogió ayer el mejor modo: desmentir contactos (otra cosa es que a Cruyff le guste el 'Txingurri'), dar explicaciones y regarlo todo con humor.

Iván Molero
Redacción de AS
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
Actualizado a

Ernesto Valverde colgó ayer su chaqueta de chándal del Espanyol, con el que habitualmente aparece en las conferencias de prensa, y se abotonó una camisa rayada para comparecer en la sala de prensa de la Ciudad Deportiva. Seguramente, fue ese el único gesto (y, además, involuntario) que le alejaba del club por el que fichó en junio de 2006, y con el que tiene contrato en vigor hasta 2009. Por lo demás, ni rastro de inquietud por los rumores surgidos sobre el interés del Barça en su figura. Sí presentó el Txingurri (o Txingu, como le llama Txiki Begiristain, secretario técnico azulgrana) mucho sentido del humor e infinita paciencia para abordar, una tras otra, las preguntas acerca de esta posibilidad durante los 24 minutos que duró su comparecencia.

La primera conclusión, por claridad y reiteración, es que ningún emisario culé se ha puesto en contacto con él. "Estos rumores no tienen nada que ver con la realidad. Todos sabemos que no hay nada. ¿Para qué entonces vamos a darle más vueltas?", se preguntó el técnico, antes de la avalancha de cuestiones tratando la situación. Y así alcanzó Valverde la segunda de las conclusiones, de gran consuelo para la hinchada perica: "Tengo contrato con el Espanyol y estoy bien aquí. Nos encontramos en una situación envidiable". Más madera cuando se compara a un gran club como el Barça con un histórico pero supuestamente no tan grande como la entidad perica. "Yo ya he entrenado a dos grandes, que son el Athletic y el Espanyol", sentenció.

Abundando unos minutos después en su futuro, al margen de que sea o no cierto el interés del Barça (lo que es seguro es que es del agrado del ideólogo Johan Cruyff), quiso el Txingurri dejar claro que es un hombre de palabra. "A todos los técnicos les gusta cumplir su contrato, aunque no siempre pueden. ¿Que si tengo una cláusula en mi contrato para marcharme a mitad de temporada a cambio de una indemnización? Pues hace tiempo que no he mirado mi contrato, pero no me hace falta, porque aquí estoy muy a gusto", insistió.

Queda anulada, por tanto, la improbable opción de que se produjera otro caso Juande Ramos; el ex técnico perico abandonó hace unas semanas el Sevilla para marcharse a dirigir al Tottenham. Reconoció Valverde que el oficio de entrenador es "incierto", pero que su cabeza está ciento por ciento en el Espanyol: "Los técnicos nos examinamos cada semana, y aquí todavía tengo muchas cosas que hacer".

El chuletón de Txiki.

Para zanjar definitivamente la cuestión, fue preguntado Valverde sobre las palabras de Begiristain del martes por la noche, en las que aseguraba no haberse visto con su amigo desde que éste ingresó en el Espanyol para no dar pie a falsos rumores. El entrenador perico hizo poco menos que contradecirle: "Voy a cenar con quien crea conveniente, y me da igual que la gente hable o deje de hacerlo. La última vez que estuve con Txiki nos comimos un chuletón de Tolosa que, por cierto, estaba muy bueno", respondió con ironía.

No quiso cerrar el debate sin elogiar a su homólogo Frank Rijkaard, de quien subrayó que "ha llevado a su equipo a ganar dos Ligas y una Champions". Una vez admitió que tanto rumor puede perjudicar más que halagar, Valverde selló toda controversia.

Noticias relacionadas

"Pamplona será una batalla"

Pidió ayer Valverde desde el primer minuto que se le preguntase por cuestiones deportivas, y al final lo consiguió... aunque también ese asunto tuvo un trasfondo azulgrana. "El problema que tiene el partido ante Osasuna (de la próxima jornada) es que luego viene el Barça. Pero debemos tener claro que en Pamplona nos espera una verdadera batalla, y que como quitemos el pie del acelerador estaremos cometiendo un gran error", comentó acerca de las ansias de superar a los culés en la tabla: "El entrenador de Osasuna ya ha calificado el partido de final. Para el derbi queda un mundo". El objetivo de Valverde es alcanzar al menos 30 puntos antes de que finalice la primera vuelta.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados