Ibrahimovic: "Llevo dos años sin marcar con Suecia y lo haré aquí"
El interista es la gran amenaza de su selección, que llegó ayer a Madrid Recibió el Balón de Oro sueco


Cuentan que a los 10 años apostó 10 coronas suecas en su primer entrenamiento con el FK Balkan: "¿Hay alguien capaz de quitarme el balón?", preguntó a sus compañeros con aire amenazante. 16 años después, las 10 coronas se le han convertido en un montón de millones de euros, seis anuales gana en el Inter, y su tan imponente (1,94, 94 kilos) como talentosa presencia no necesita gritos que achanten aún más a los defensas rivales. Zlatan Ibrahimovic aterrizaba ayer en Madrid comandando a su selección, y nada más darse un baño de orgullo en Suecia, país que el lunes perdonó mediáticamente al delantero sus desplantes en el equipo nacional. Ibra recibió por segunda vez el Balón de Oro... sueco, galardón que distingue al mejor futbolista del año allí y que ya había obtenido en 2005. Una novedad con respecto a la primera vez: ahora, el ariete del Inter ha dado las gracias al que fue durante un tiempo su mayor enemigo, Lars Lagerback.
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Seleccionador y delantero parecen haber hecho las paces tras una pelea que apartó un tiempo a Zlatan del equipo nacional. Hace dos meses, el interista volvió para demostrar por fin con Suecia la calidad que explota en la Serie A, sobre todo en esta etapa del Inter. Con los nerazurri ha logrado la nada despreciable cifra de 22 goles en 37 partidos de liga, media mucho mejor a la que exhibe en su selección. Apenas 18 tantos en 47 encuentros y más de dos años sin marcar (desde el 12 de octubre de 2005, cuando anotó ante Islandia) contemplan al ariete vestido de amarillo: "Sí, es mucho tiempo sin ver puerta -reconoce, en una de sus pocas salidas de humildad- pero estuve meses sin ser convocado. Tengo la esperanza de que voy a romper esa racha en el Bernabéu".
"España es un rival difícil, pero es el momento de triunfar con la selección sueca. Hay mucha gente que me apoya en este equipo", afirma Ibrahimovic refiriéndose con seguridad a Roland Andersson, asistente de Lagerback que fue mentor suyo al comienzo de su carrera, cuando comenzaba a despuntar en el Malmoe. Andersson ha hecho de llave y de puente en la reconciliación entre el ariete y su seleccionador, para que Suecia vuelva a contar, tras la retirada definitiva de Henrik Larsson, con un ariete de clase mundial. Sin la humildad, eso sí, que tenía el ex barcelonista. "Prefiero ser altanero y descarado, así no me pueden doblegar". Palabra de Ibrahimovic, orgullo, talento y amenaza sueca.



