Renato acecha al Arsenal
Dos goles del brasileño dan al Sevilla el pase virtual

No hay más elogio para un equipo y mayor demostración de poderío que ver a la afición rival postrarse de rodillas, hacer una reverencia y reconocer con un aplauso generalizado la belleza de su fútbol. Esto sucedió en la noche helada de Bucarest, en el ecuador de la segunda parte, tras una acción de dibujos animados con auténtico sabor brasileño.
Alves, que ha vuelto, se plantó a base de regates en el área del Steaua, se apoyó en la calidad de Renato para construir una pared, dejó sentados a dos defensas con un amago mortal y cedió el balón a Jesús Navas que volvió a apoyarse en Renato para rematar una acción fabulosa, maravillosa, repleta de calidad e ingenio. Fútbol en esencia pura: Sevilla.
La distancia sideral que separa a este equipo con el mediocre Steaua de Bucarest marcó el transitar del encuentro y señaló desde los primeros lances a los de Jiménez como únicos candidatos a la victoria. El técnico, que sigue superando importantes exámenes, modificó la estructura del equipo obligado por las lesiones. Situó a Navas por la izquierda, a Adriano en el lateral, le dio la oportunidad a De Mul y centró el fútbol ofensivo en Renato, que se convirtió en el gran acierto, en el arma más creativa y desestabilizadora.
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El brasileño se coló por delante de Rada y Goian y por detrás de la línea de medios. En esa posición aparecía y se escondía, una y otra vez, para lanzar a Kanouté. La calidad del Sevilla le permitía alargar cada jugada con decenas de toques. Todos buscaban a Renato para abrir un hueco, crear un pase y montar el ataque. El equipo se divertía acunando el balón en acciones interminables. ¿El Steaua? Sin novedad, gracias. Los rumanos estaban en el campo, sin más. Organizar un ataque era un quebradero de cabeza y rozar el área de Palop, un bonito sueño. Dica no apareció y Nicolita cambió de banda varias veces buscando algo parecido a un milagro.
La actividad de Renato tuvo su recompensa: Navas lanzó un córner, Poulsen lo remató y el brasileño apareció de su trinchera para matar el rechace. Más tarde certificaría su reaparición letal, después de un tiempo sin saber nada de él, con su segundo gol elevado a arte. Otra demostración de que este Sevilla está a años luz de la mayoría de equipos europeos. Su reto debe ser ahora medirse con los grandes equipos de verdad. El tropiezo del Arsenal ante el Slavia acercó el liderato del grupo a los sevillistas. Golpe maestro para confirmar el regreso del mejor Sevilla.



