"El gol me descargó de adrenalina y presión"
Guardado se ha liberado. Tras una semana de frustración y presión con sus fallos en Madrid y ante el Mallorca, marcó y empezó a ejercer de líder de este Deportivo.
¿Se considera un goleador o estos tres tantos le han pillado por sorpresa?
No, no soy un rematador, pero lograr tantos así con facilidad me viene muy bien para mi confianza. Hasta ahora mi récord está en seis en un Apertura (medio campeonato) en México y no están mal los tres que llevo hasta ahora con el Deportivo. Creo que voy a lograr muchos más.
¿Ya invitó a algo a Aouate por la asistencia de gol?
No, pero sí es verdad que me dijo que le debía algo. Fue un despeje y por suerte estuve atento para aprovecharlo.
Lo celebró con Lafita. ¿Lo tenía pactado o fue algo que le nació en el momento?
No, ya lo había pensado. Es que antes de este partido me pasaron muchas cosas que indicaban que iba a hacer un gol. Por ejemplo, un día antes estábamos en el entrenamiento y de repente Pablo Amo se para, me mira y me dice 'vas a marcar'. Yo me quedé sorprendido y le dije 'ojalá'. En Murcia estaba en el túnel de vestuarios para salir, pasó Lafita a mi lado y le dije 'si marco, lo voy a festejar contigo'. Cuando marqué se me pasó todo por la cabeza y me fui a por él. Yo creo que Lafita ni se enteró de por qué.
Se les nota con mucha conexión fuera del terreno de juego, ahora sólo falta que puedan coincidir algo más en un campo de fútbol...
Lafita es una persona a la que le tengo aprecio, a pesar de que nos conocemos desde hace muy poco tiempo. Desde que llegué a A Coruña, siempre me tendió la mano y eso no se olvida con facilidad. Tenemos una buena conexión y nos apoyamos mutuamente.
¿Qué ha supuesto ese tanto para usted a nivel personal?
Mucho. Ese gol y el partido que me salió me descargaron de adrenalina y de presión después de dos semanas que no fueron muy buenas para mí. Lo pasé muy mal, pero ahora estoy bastante más tranquilo, porque me saqué muchas cosas de la cabeza. Ahora espero que mi fútbol sea igual o incluso mejor que el que hice en el partido ante el Murcia.
Además de los goles y las victorias, que son el mejor remedio, ¿ha realizado antes del partido algún otro tipo de trabajo para liberarse de la presión que sentía?
Hablé con quien tenía que hablar. Cuando tengo problemas, siempre charlo con mi padre. A pesar de lo joven que soy, en México ya me pasaron muchas cosas y él siempre me ayudaba a afrontarlas y a superar cualquier problema. Él me conoce muy bien y sabe los que me puede hacer sentir mal. La verdad es que otra vez ha sido mi mejor psicólogo.
¿Puede ser que sus consejos le indicasen que fuese otra vez usted mismo y que se olvidase del entorno y de todas sus exigencias mentales?
La verdad es que sí. Para mí un ser querido es el que más te puede ayudar en el aspecto mental y él lo hace conmigo. Cuando estoy agobiado, siempre recurro a él.
Tiene tan sólo 21 años, pero fue la estrella del Atlas, le tildan de salvador del Deportivo y es, junto a Giovani, la referencia del fútbol mexicano. ¿No le cansa?
Tiene razón. Me han pasado muchas cosas en muy poco tiempo y hasta ahora siempre he respondido a los retos por muy importantes que fueran, aunque a veces el nivel de exigencia es bastante alto. Salí de la cantera del Atlas y todo el mundo se fijaba en si la promesa se iba a convertir en realidad. Luego llegó el Mundial y fue otra fase clave. Ahora estoy en el momento de jugar en el fútbol europeo y espero superar esta prueba, como he hecho con las anteriores.
¿No cree que usted es de los que más se exige y eso le puede perjudicar, como le ocurrió en el penalti del Bernabéu y ante el Mallorca?
Claro que sí. A veces mi forma de ser me hace tropezar, eso no lo puedo negar. Es que si toda mi carrera fuese éxito tras éxito, seguro que no aprendería tanto. Los malos momentos me han servido para madurar y convertirme en el futbolista que soy. Estoy en periodo de aprendizaje, todavía soy muy joven.
¿Cómo afecta al equipo tener a Xisco, un delantero en racha con tres tantos en otros tantos partidos?
Nos ayuda muchísimo y nos da confianza en que el juego que realizamos puede ser culminado con un tanto. Xisco está conectado y se nota que está aliado con el gol.
Quizás por el desconocimiento de seguir al Depor desde México, Verdú y Xisco pueden ser dos de los futbolistas que más le han sorprendido de este Deportivo. ¿Es así?
Pues la verdad es que sí. Ya cuando llegué dije de Verdú que es un futbolista con mucha visión de juego y con una gran técnica. Yo creo que Xisco le debe gran parte de su gol, porque el pase que le da al primer toque es magnífico. Verdú es un futbolista muy importante para este equipo.
Las alegrías para su equipo vuelven a llegar lejos de Riazor. ¿Por qué?
Es cierto que estamos más cómodos fuera de casa que en nuestro propio estadio. No sé muy bien cuáles pueden ser las razones, pero a lo mejor es por la presión de la gente en nuestra casa. En Murcia estuvimos muy bien armados desde el principio y no hubo goles por mala suerte o por despistes al principio del partido.
A pesar de que los goles llegaron al final, usted cree que el momento clave para ganar el partido fue el inicio...
Estuvimos muy concentrados y tuvimos tensión desde el primer momento. Queríamos que no nos metiesen goles, porque sabíamos que alguna ocasión íbamos a tener arriba. Así fue y no fallamos.
Esta victoria y las sensaciones que transmite el equipo pueden hacer pensar en objetivos más ambiciosos que la permanencia. ¿Qué piensa?
No lo sé, pero creo que sobre todo hay que ir con mucha más calma. En estos momentos sólo pensamos en el partido ante el Racing en casa. Queremos ganar dos partidos seguidos, sentirnos más cómodos en nuestro estadio y a ver si así de esta manera podemos darle un empujoncito a nuestra situación en la tabla.
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¿Cómo le ha sentado este triunfo al equipo?
Sinceramente, nos ha venido de maravilla. Hasta ahora jugábamos muy bien al fútbol, pero necesitábamos algo de tranquilidad y ya empezamos a tenerla con esta victoria. Parece que todo se ve de otra forma. Ahora lo único que queremos es que esta sensación y los buenos resultados se alarguen en el tiempo.



