"Es un punto de inflexión y ahora se irá para arriba"
Jandro, el pichichi, piensa que ya "asomaban las dudas"

El Nàstic sacó la cabeza de debajo de la tabla con el triunfo del pragmatismo. El día que menos se llegó a puerta fue el día que más efectividad demostró el equipo. Y esta tuvo un nombre propio. "No es la primera vez que marco dos goles en un encuentro, pero ya llevaba tiempo sin hacerlo. En el Alavés -donde jugó dos temporadas- nunca lo logré", comentó ayer Alejandro Castro, Jandro, el héroe de la que debe ser la reacción del Nàstic.
Sus goles dieron aire a todo Tarragona. Ricardo Resta, director deportivo, también reconoce que el triunfo tiene un valor anímicio extraordinario: "Nos quitamos ansiedad, pero hay que mirar atrás y corregir errores. Siempre es más fácil hacerlo en las victorias que en las derrotas". El técnico grana se pasó toda la tarde de ayer viendo el fútbol a través de la parabólica. También le dio tiempo de analizar al próximo rival, el Racing de Ferrol: "Me da mucho respeto su bloque, la ilusión que desprenden después del buen inicio que está cosechando. Y luego tienen un jugador excepciones: Jonathan Pereira".
Sí hubo dudas. Ahora todas las miradas se centran en el próximo encuentro, la prueba de que la reacción del Nàstic es una realidad, y no un espejismo. Jandro reconoce que al equipo le empezaron a entrar los miedos: "Siempre creímos en nosotros, pero al llevar tantas jornadas sin ganar, comenzamos a tener dudas. No obstante, ahora nos convencemos más de que el camino es bueno, y de que esta plantilla puede terminar muy arriba".
El triunfo grana fue, según Resta, "ante el mejor equipo que ha pasado por el Nou Estadi y uno de los mejores del campeonato". El calendario trae ahora a los equipos más peligrosos. El Nàstic debe demostrar su potencial.
Noticias relacionadas
Buades fue el reflejo
Abel Buades fue otra vez el foco de la discordia en los primeros minutos del encuentro. Tres pérdidas de balón consecutivas despertaron los silbidos de la afición, que al principio fueron tímidos pero con el paso de los minutos se acercaron al atrevimiento. Pero los goles apaciguaron los ánimos y la excelente segunda parte del capitán trajeron la ovación de la grada. Buades fue el reflejo del Nàstic. De los nervios y silbidos a los aplausos en el encuentro del sábado.



