La hora de Rubén
La Real Sociedad jamás ha vencido en el Rico Pérez

En 17 partidos de Liga disputados entre el Hércules y la Real Sociedad a lo largo de la historia, nunca los visitantes se han alzado con el triunfo. Nunca. Ni siquiera en las campañas 80-81 y 81-82, cuando los donostiarras contaban con un once de memoria, que empezaba por Arconada, Celayeta, Gorriz y terminaba por Zamora, Satrústegui y López Ufarte, consiguieron batir a los herculanos en el Rico Pérez. Y eso que en esas temporadas la Real fue campeón de Liga. La dureza del juego de los alicantinos, la presión hacia los árbitros y el estado del terreno de juego eran algunos de los argumentos que utilizaba el entorno txuri urdin para justificar todos sus batacazos en tierras alicantinas.
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Pues bien, de lo primero y de lo segundo se pueden ir olvidando los de Coleman porque este Hércules destaca más por su talento ofensivo que por su contundencia defensiva. Además, la presión ambiental, que tanto acongojaba a los árbitros en su día, parece que en el siglo XXI se ha vuelto en contra. Lo que sí puede ser un arma letal para los vascos es el terreno de juego. El terregal en el que se ha convertido el césped del Rico Pérez en las últimas fechas poco tendrá que ver con el tapete de Anoeta. Lo que falta por ver es si el perjudicado será la Real porque con los Tote, Mariño y Montenegro en el campo cuando más tupida esté la hierba, mejor.
El que no se va a quejar esta tarde de nada va a ser Rubén Navarro. El ariete ha tenido que esperar diez partidos para tener una oportunidad desde el principio y por eso no hay lugar para excusas. La titularidad exclusiva de Blas Pérez y su lesión le habían impedido ser de la partida pero esta tarde ha llegado su hora. La sanción del panameño le plantea hoy una reválida. Si lo hace bien, tendrá más partidos puesto que Blas pronto se tendrá que volver a ir con su selección. Será la punta de lanza junto con Tote. Por detrás, esta vez Goiko no dejará desguarnecida su área. Será la segunda oportunidad para el doble pivote, esta vez en casa. De los Santos y Rodri escoltarán a una defensa que va camino de convertirse en la titular por muchos partidos. Se busca sellar la meta de Unai. Si se logra, habrá mucho ganado.



