"Estoy orgulloso de ser el suplente de Tamudo"
Probablemente, su gol 'in extremis' ante el Getafe supuso el punto de inflexión entre un Espanyol que arrancó renqueante y otro, el actual, que maravilla aquí y en el extranjero. Aun así, Jonathan Soriano apenas ha disputado 40 minutos. Pero alberga la paciencia del eterno resistente.

Resulta una certeza que la historia la escriben los vencedores. En las guerras, y en el fútbol. Sin embargo, y después de unos días en los que sólo se ha hablado de Raúl Tamudo y de Albert Riera, protagonistas máximos de las hazañas últimas del Espanyol y de la Selección, convenía sentarse con alguien a quien tales heroicidades han convertido indirectamente en protagonista: Jonathan Soriano. El canterano apenas ha disputado 40 minutos de esta Liga, en una situación cuando menos curiosa. Salió de refresco ante el Getafe, a 15' del final, y anotó el gol de la victoria; lejos de auparle a la titularidad, no volvió a entrar en acción hasta el sábado, cuando sustituyó a Tamudo.
El Noi de El Pont de Vilomara, como se le bautizó cuando empezaba a despuntar en el fútbol base, no se exhibe quejoso por su ostracismo. Curtido en batallas similares desde que debutó en el primer equipo (el 1 de diciembre de 2002) y convidado a cesiones en Poli Ejido y Almería, lo vive con muchísima calma. "No me puedo quejar por nada, de verdad. No lo digo de cara a la galería, es lo que siento. Cuando comenzó la pretemporada, yo no contaba y en teoría tenía que buscarme la vida fuera. Y ahora soy uno más. Peor fue el año pasado, en el que llevaba menos minutos aún a estas alturas. Así que estoy contento", asegura Johny-Gol, otro de sus cordiales apodos, casi con la mano en el pecho.
Mientras aguarda a que algún día llegue su apogeo, y goce de minutos al menos para engrosar su propia cuenta goleadora, el ariete razona los motivos que le han llevado a ocupar el banquillo con tanta asiduidad... y tienen su lógica. "Ahora mismo, los jugadores que están ocupando la delantera se encuentran en un estado de forma inmejorable. Lo demuestra el hecho de que el Espanyol aporta hasta a tres jugadores a la Selección, algo que yo jamás había vivido. Da gusto ser reserva en un equipo así, y particularmente estoy orgulloso de ser en estos momentos el suplente de Tamudo, que es por méritos propios el futbolista de moda en España", sentencia Jonathan, por si quedaba alguna duda de que no sufre por sus escasas oportunidades de juego.
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El renacimiento. Reflexiona el canterano sobre el extraordinario momento de la escuadra, y recuerda que "después de perder contra el Valladolid parecía que iba a ser un año pésimo, y ahora ya nadie se acuerda por los partidazos que se han completado", aunque elude contestar si el punto de inflexión estuvo en su gol ante el Getafe.
Y las palabras de elogio se siguen sucediendo cuando se trata de apuntar un dato: los 12 goles del Espanyol son producto nacional. "Eso demuestra que a veces no hace falta gastarse dinero en extranjeros, porque los jugadores españoles también saben hacer bien las cosas. Y evidencia, entre otras cosas, la gran cantera de este club", explica. Su oportunidad llegará, seguro. De momento, destila sinceridad.



