Los lunes del Asador Donostiarra | Ginés Carvajal pasa revista

Ginés Carvajal: "Raúl no desea un homenaje de la Federación"

Ni el triunfo ante Dinamarca ha sofocado la polémica sobre la ausencia de Raúl en la Selección. Su agente, Ginés Carvajal, se citó con AS en el Asador Donostiarra para apaciguar un debate nacional que promete volver.

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Los agentes, como los toreros, también recorren el escalafón. Y en esta especie de fontanería del fútbol manda ahora Ginés Carvajal Seller (Madrid, 1952), porque apodera a Raúl, unas veces en el centro de la gloria y otras en el centro del debate, pero siempre en el centro del escenario. "Si soy alguien en esto es gracias a los futbolistas a los que represento. Y Raúl es importantísimo. Él y otros me han dado la vida. Y cuando me atacan a mí, sé que en realidad les están atacando a ellos". Ellos son Morientes, Casillas, Helguera, Salgado, Zapater y cuatro decenas más, todos españoles, en un negocio que obliga a convertirse en escudo humano y al que no se suele llegar desde la ortodoxia académica. "Yo no tengo estudios. No valía para ello y a los 16 años me marché de casa para vender revistas en Barcelona".

Ginés Carvajal jugó hasta juveniles en el Plus Ultra y fue un seguidor del Madrid, "como el 90 por ciento de la gente en aquella época", pero al negocio del fútbol llegó por accidente: "Fue en el año 81. Yo tenía una agencia de viajes y un día se puso en contacto conmigo Casildo Osés, que estaba muy vinculado al fútbol suramericano. Él iba a llevar a jugar allí a Checoslovaquia, Hungría y Bulgaria y yo le di crédito para los pasajes y me ofrecí como guía de los checos en Bolivia. Viajé a Praga, me presentaron a Venglos y empezó mi aventura. Recuerdo que estando allí, la Federación Boliviana pidió cambiar un partido previsto en Santa Cruz de la Sierra porque la Academia Tahuichi jugaba la final de un torneo infantil en Buenos Aires contra el Madrid. Le pregunté a Venglos si aceptaba y qué pedía a cambio. 'Queremos cinco postales por jugador con el sello puesto', me dijo. Fijaos cómo se vivía entonces en Checoslovaquia. Al regreso, Osés me ofreció 300.000 pesetas. No acepté. Entonces me propuso ser socios y le dije que sí".

Ginés Carvajal formó parte de la delegación checa en el Mundial de España ("en Bilbao se alojaron en un colegio porque no tenían dinero para otra cosa") y comenzó a organizar giras de equipos: el Atlético, el Sevilla, el Madrid, el Barcelona... "Al Barça le contrataron para jugar en Guayaquil cuando estalló el motín del Hesperia. Entonces quisieron echarse atrás. Primero dijeron que no irían las figuras y a los organizadores no les importó. Después pidieron cobrar por adelantado... y les pagaron. Fueron con chavales como Amor o Milla y arrasaron". El éxito en la cantera ha llegado hasta hoy: "Lo hacen muy bien. Ahí están Messi, Bojan, Giovani. Saben hacer jugadores para el primer equipo y revalorizan a otros para venderlos".

El fichaje.

Por entonces Carvajal ya había participado en algunos traspasos, pero el primer futbolista que se puso en sus manos fue el madridista Aldana. Luego llegaron otros, como Cañizares, y en el 96 hizo el fichaje del siglo con Raúl. "Yo había leído en los periódicos que tenía problemas con su anterior agente (Fermín Gutiérrez) y le pedí a Cañizares que hablara con él. Pasó mes y medio y nos llamó. Fuimos a cenar, charlamos, nos reímos... y nada más. Ya sabéis cómo es Raúl. Aquel día, ni frío ni calor. Fechas después acudí a mi banco y la directora me dijo: 'Me he enterado que vas a ser el agente de Raúl'. Yo me quedé sorprendido. Resulta que Raúl también operaba con esa sucursal y algo había comentado. Esa misma tarde nos llamó él para confirmarlo. Después de aquello declaró en un periódico que nosotros fuimos los únicos que no le pedimos el móvil. Y sospecho que hablaría con otros cincuenta...".

Raúl le ha hecho mediático y también le ha llevado al centro de la polémica, especialmente tras la exclusión del jugador de la Selección: "A él le gustaría estar, pero sabe que es el seleccionador quien decide. Yo una vez dije que el día que no fuera Raúl tendrían que buscar un responsable de que no ganáramos. Me lo criticaron mucho, pero el tiempo me ha dado la razón. Ahora no va y se ataca a Luis. A Raúl no le apetece estar en este debate. Él podía alimentarlo, pero no lo hace. También se ha dicho que tuvo problemas con Luis en el Mundial y, por lo que yo sé, no es así. De hecho le llevó dos partidos más". La escalada de desencuentros tocó techo con la conversación filmada entre Luis y un hincha ("¿Cuántos Mundiales o Eurocopas hemos ganado con Raúl?"): "A Luis le cogieron a trasmano. No creo que sienta eso. Raúl lo disculpa absolutamente, no necesita ninguna explicación y no quiere un homenaje de la Federación, aunque agradece que hayan pensado en ello. Y, además, el seleccionador tenía razón en lo que dijo... El problema es que Raúl es un jugador importantísimo, con una personalidad que va más allá de lo deportivo. Encontradme un compañero que no hable bien de él. Se ocupa de todo, de los detalles, de los jóvenes. Resulta un hombre muy querido en el fútbol después de 14 años en la élite y no es un borde, simplemente un tímido". Su presencia en el Masters de tenis de Madrid a la misma hora en que España jugaba ante Finlandia, con la que estaba cayendo, elevó en unos grados la polémica: "Si el partido hubiera sido de clasificación, lo habría visto seguro, pero era un amistoso. Sabía que le iban a fotografiar, no se escondió". ¿Y el futuro?: "Mientras esté en activo seguirá en el Madrid. Este verano me llamaron clubes ingleses de primerísimo nivel tanteando la posibilidad de ficharle. Normalmente te llaman si intuyen que puede haber dificultades, porque todos saben que no se le puede quitar al Madrid un jugador imprescindible. No escuchamos propuestas. Y cuando se retire, seguirá en el mundo del fútbol, aunque no sé en qué papel". Antes, el Madrid tiene previsto concederle la Laureada del club: "Estará encantado, pero el momento de otorgársela será en su retirada".

Morientes.

Ginés Carvajal sólo apodera jugadores españoles: "¿Qué talentos de quince años vamos a descubrir nosotros que no hayan descubierto antes en sus países? Aquí conocemos a los futbolistas y la legislación. En cualquier caso, en este negocio, la confianza lo es todo. Yo no tengo firmado ningún contrato con ningún jugador de los que represento, porque si un día rompemos, no quiero volverme loco y estar tentado de reclamar algo. Si alguien no quiere seguir contigo, se irá y no hay que ponerle en un brete. Y cada futbolista merece un trato. Raúl, por ejemplo, se autoalimenta en la adversidad. Morientes, en cambio, necesita cariño, darle moral cuando no marca para que no se agobie, aunque es un delantero distinto. No hay otro como él en el fútbol español. Este verano, viendo lo que estaba fichando el Valencia, hablé con él y me dijo que quería quedarse. También Miguel Ángel Ruiz (director deportivo del club) me aseguró que era imprescindible". Otro nombre, Michel Salgado, ahora en lo más profundo del banquillo del Madrid: "Siempre le cuestionan, pero lleva diez años aquí. No se irá. Le quedan dos temporadas más de contrato y merece una salida digna, porque un equipo no son sólo los once titulares. También se necesita un banquillo y jugadores que sean un ejemplo para los demás. Él tuvo que elegir dos veces (Roma y Chelsea le hicieron ofertas en dos momentos de su carrera) y siempre se inclinó por el Madrid". Casillas también tuvo una renovación caliente: "El Manchester hizo una gran oferta. De hecho, ficharon a Van der Sar como puente para su llegada".

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El oficio tiene mala fama y Carvajal no lo desmiente: "Es verdad. Lo arrastramos del pasado, de la época de los intermediarios, cuya labor consistía en poner en contacto a un club con otro. Un agente ha de ocuparse sólo de los asuntos deportivos y de ofrecer al jugador lo que necesita". También se sospecha que presidentes y directores deportivos cobran porcentajes de los fichajes: "No sé si eso pasa, pero sí que a Ginés Carvajal nunca le ha pedido dinero un presidente, un director deportivo o un entrenador. A lo mejor es porque conocen mi trayectoria". Tampoco recomienda a los futbolistas los paraísos fiscales: "Esas operaciones les ponen en peligro desde el punto de vista tributario. Yo no trabajo así". Y no le gusta apadrinar entrenadores para huir de las suspicacias.

Carvajal asegura que ha rechazado ofertas para vender su sociedad, "entre otras razones porque no tengo nada que ofrecer. Ya he dicho que no tengo nada firmado con nadie". Y cree que el fútbol español no está bien valorado: "Hay cinco candidatos al Balón de Oro y serían más si no fuera porque los extranjeros de la Liga nos quitan puestos".

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