"Este país reclama otra Federación de Fútbol"
Mateo Alemany presentó su candidatura en el Foro Ferrándiz-AS

Si no fuera porque ha ocupado la presidencia del Mallorca durante cinco temporadas, y eso impone, Mateo Alemany podría ser eso que llamamos "un chico bien", un joven abogado de 44 años con buenos modales y facilidad de palabra. Sin embargo, Alemany carece de la afectación que se asocia a quienes reúnen esas características. Ni se cuelga de las eses, ni se abrocha el reloj en la muñeca derecha. También parece más joven, sin rastro de canas o tintes, con el envidiable bronceado de los baleares. Si los candidatos perfectos tuvieran un retrato robot, su foto encajaría perfectamente. Con peores flequillos y menos discurso hemos evocado a Kennedy.
Alemany visitó el Foro Ferrándiz-AS en su condición de candidato a la presidencia de la Federación Española de Fútbol. Y el paso adelante ya merece un respeto, porque el aspirante desafía a un dinosaurio institucional como Ángel María Villar, que cumple 20 años en el cargo y no se le atisba la menor intención de abandonarlo.
En su discurso de bienvenida, Pedro Ferrándiz destacó los méritos del invitado (ejecutivo precoz), y hasta le rebajó la edad, quizá porque cualquier anfitrión debe tener la consideración que le gustaría recibir. Para finalizar, Ferrándiz introdujo a Alfredo Relaño como moderador y "estrella televisiva emergente". Uno espera con impaciencia el día en que Ferrándiz sea el invitado del Foro Ferrándiz.
Alemany, que igual supo seducir a los mayores que a los niños del colegio Salesianos de Atocha, repasó en una introducción sus motivaciones y sus objetivos. Fue breve y no leyó, dos cuestiones que puntúan. "En mi etapa de presidente del Mallorca tuve la sensación de que la Federación Española de Fútbol iba por detrás de la evolución de los clubes, que era una evolución empresarial. Detecté una falta de modernización. Hace un año vinieron a hablar conmigo varias Territoriales para encabezar un movimiento alternativo y opositor. Yo tenía mi propia impresión, pero me faltaba la percepción dentro del organigrama federativo y ellos me la dieron. Durante la preparación de la candidatura hemos estado en casi todas las Territoriales. Además de lo que piensa el fútbol hay que saber lo que piensan los aficionados, y ese pulso nos lo dan los medios de comunicación. Creo que el país pide un cambio y otra Federación Española de Fútbol".
Plataforma. "Sabíamos que existe un movimiento de oposición a la Federación Española, pero nosotros debíamos intentar algo diferente. Otros candidatos creyeron ganar a 24 horas de las votaciones y luego perdieron. Por eso, nuestro objetivo ha sido crear una estructura horizontal, es decir, una plataforma, asumiendo lo que significa esa palabra: una agrupación de personas con un interés común. Así, nos constituimos oficialmente ante los medios la pasada semana y firmamos un manifiesto. A él se suman siete Territoriales y dos más en situación especial, sobre un total de 17. Estamos hablando de un 60% de clubes y licencias, lo que equivale entre el 60 y el 70% de la Asamblea".
"Ya nos hemos planteado el asunto de los 'apoyos de alfiler', esos votos que cambian a última hora. Por eso pensamos en crear algo así como un partido político, eso es la plataforma. Y está firmada y confirmada con una aparición pública. Todos los que vienen conmigo vienen a ganar o a perder. Es valiente, porque los que están en la estructura de la Federación podrían quedar en una situación incómoda. No me siento solo ante el peligro, me siento acompañado".
"Creo que es un movimiento ilusionante, dada la situación. Hay que optimizar los recursos de la Federación y aplicar criterios empresariales y democráticos. En contra de lo que sucede ahora, los árbitros elegirán a su representante, porque no se me ocurre que sea de otra forma. Hay que hacer que el fútbol base tenga los mayores recursos. Además, está claro que debemos mejorar la imagen. Tenemos que recuperar las relaciones institucionales y acabar con la crispación. La actitud y las formas serán siempre desde el respeto a las personas y las instituciones".
En el turno de preguntas, Alemany no elude ninguna cuestión. Empezamos por Luis Aragonés. "Que nadie olvide que era el entrenador del Mallorca antes de irse a la Selección. Mi relación con él siempre ha sido muy buena. Cumplió con creces en el Mallorca y firmó la mejor temporada del equipo en su historia. Pero lo más importante a día de hoy es que estamos más cerca de la Eurocopa. Ahora hay que estar con la Selección y el seleccionador".
"Si no he hablado con Luis desde que hemos formado la plataforma es porque no me ha parecido oportuno. En Mallorca ya evité ir a verle. Le deseo suerte a través de los medios y él sabe que lo digo de corazón".
Prudencia. El candidato evita especular sobre el futuro de los profesionales que trabajan en la Federación. Lo deja claro al ser preguntado por Fernando Hierro, recién nombrado director técnico. "Conozco a Hierro y siempre me ha parecido una persona muy correcta, con un comportamiento perfecto. Pero sería muy atrevido si hiciera valoraciones sobre los profesionales que están en la Federación. Eso sí, como cualquier empresa, cuando hay un cambio, la nueva dirección debe conocer a los profesionales y sus capacidades. Tomar decisiones a priori es atrevido e injusto".
En el repaso de los presentes resulta inevitable referirse al gran ausente: Raúl. Por él pregunta un niño. "Me presento a presidente, no a seleccionador", sonríe Alemany. "Raúl ha sido uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol español y da un ejemplo con su actitud diaria que le hace tener la admiración de todos. Pero vamos a respetar la responsabilidad de las personas que deciden, y luego decidamos en función de los resultados".
Sin embargo, los problemas de la Selección, sus naufragios en cuartos, trascienden los nombres. "Está claro que pasa algo, pero para emitir un juicio necesitaría ver el día a día interno. Creo que se trata de un problema de estructuras. Si la Selección es el equipo, la Federación debería ser el club. La experiencia nos dice que los mismos jugadores en dos clubes diferentes pueden funcionar o no. Por no hablar del Mallorca, se podía poner el ejemplo de Osasuna, que es un club pequeño, con poco presupuesto, y que termina entrando en Europa".
Finlandia. El próximo compromiso de la Selección, el amistoso de mañana contra Finlandia, despierta en Alemany no pocos recelos. "Todos tenemos dudas de que sea el lugar y el rival adecuado. Hay dudas razonables sobre eso. Se deben jugar amistosos, porque existe la necesidad de generar ingresos. Pero no sé cuánto le genera a la Selección este partido. La Federación no informa sobre estas cuestiones".
"La verdad es que me sorprende bastante que el presidente de la Federación Española no comparezca ante los medios, especialmente cuando las cosas van mal. Nosotros hablaremos claro y evitaremos la crispación, porque somos así".
Que Alemany viene con ideas innovadoras lo demuestra su opinión sobre la retribución a los clubes por la cesión de futbolistas a las selecciones. "Retribuir es conceptualmente aceptable. Pero eso significa repartir una tarta y ahora no tenemos ni galletas. Primero habría que generar recursos. Después se podría pedir más implicación de los clubes con la Selección. No obstante, los clubes no deben olvidar que se favorecen del fútbol base de la Federación con precios bajos o nulos".
"No obstante, cuando hablamos del inconveniente de las convocatorias nos referimos a un problema que se da con algunos extranjeros, que deben viajar por medio mundo para jugar un partido, o con futbolistas que, como nos pasaba con Etoo, deben disputar la Copa de África en plena temporada".
Alemany tampoco descarta la publicidad en las camisetas de la Selección ni la letra del himno ("a mí me gustaría"). "Es un tema que genera dudas desde el punto de vista de los sentimientos. Pero vemos que en el rugby no supone ningún problema. En cualquier caso necesitaría de un consenso nacional".
Ese talante conciliador resulta evidente cuando habla de las selecciones autonómicas, en concreto de la prohibición de la Federación española a un partido entre Cataluña y Estados Unidos. "Se ha desvirtuado lo ocurrido. La Federación Catalana pidió un amistoso fuera de las fechas habituales, que son las navideñas, pero cumpliendo los requisitos, que son no interferir con las selecciones nacionales, no convocar jugadores de la Selección española y dedicar los beneficios al fútbol base. No sé por qué se prohibió el partido. Luego se desató una crispación que se utilizó políticamente".
Alemany, que en 2000 rechazó una oferta de Florentino para ser director general del Real Madrid (por fidelidad a Antonio Asensio, entonces enfermo) no se pronuncia sobre lo que Laporta llamó la "república catalana culé". "No sé qué es eso. Sólo puedo hablar de la Federación Catalana que preside Jordi Roche, y que no ha planteado nada diferente a la Andaluza o la Madrileña, siempre dentro de la legalidad".
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La legalidad nos conduce a las cuentas de la Federación, a la imputación de directivos, a Las Rozas. "Cuando uno llega a una empresa lo primero es hacer una auditoría para conocer la situación real. Al respecto de los procesos judiciales, evito hacer valoraciones mientras están abiertos. Sobre Las Rozas, decir que allí se ha hecho una inversión de 50 millones de euros que hay que rentabilizar, pero de momento no es nuestra. Hay una sentencia del Supremo que dice que la cesión de los terrenos es nula. Habrá que ver cómo se puede solucionar, aunque no caben más recursos. La situación se puede calificar, siendo generosos, de "sorprendente".
Crítico. Alemany no carga contra Villar, no abiertamente. "Me siento incapaz de ver si sus ocupaciones en el organigrama del fútbol internacional benefician a España". Pero se ha propuesto no repetir sus pasos. "Yo en ningún caso, estaría más de ocho años en el cargo. Y tal vez menos. Con el tiempo se pierde el ímpetu y la ilusión, y conviene emprender nuevos proyectos".



