Multifútbol
Los pinchazos de Valencia y Villarreal permiten al Madrid y al Barça distanciarse en la clasificación. Los blancos sufrieron ante el Recre y los culés golearon al Atlético con la ayuda del italiano Abbiati. El Levante no sale del hoyo (le costó el puesto a Abel) y el Sevilla se acerca a él con su cuarta derrota liguera seguida.


Timo y Cañete
Cañizares forma parte de esa estirpe de porteros que se han perpetuado en la titularidad gracias a su probada eficacia bajo los palos, pero también apoyados en una gran capacidad para manejar vestuarios. Wenger está decidido a quitar de enmedio (juega el español Almunia) al follonero Lehmann en el Arsenal y a otro alemán, Kahn, le queda poco para retirarse. El tiempo ha dejado a Hildebrand sin rivales en la Mannschaft y las lesiones de Cañizares le abrieron las puertas de la titularidad en el Valencia, pero quizá Quique cambie pronto de opinión. Agraciado con ese rubio angelical que le dio la madre Alemania, nada que ver con le tintazo tipo Cañete, al germano se le suponían virtudes que en Mestalla no han descubierto aún: buen juego de pies y efectividad en el mano a mano. Llamarse Timo tampoco ayuda.
Ono estadi: 'minuti molto longos'
Ahí tenemos al Mallorca subido en ese caballo de batalla que hizo inexpugnable al Chamartín de los 80, y que iluminó una genial frase del gran Juanito, expresada en italiano macarrónico: "90 minuti son molto longos en el Bernabéu". Longos, longuísimos lo están siendo estos días para todo aquel que visita la Isla: los bermellones voltearon un 0-2 al Valladolid y ayer volvieron a remontar dos goles, al Getafe. La hazaña se multiplica porque lo lograron con un hombre menos, pues Pereyra fue expulsado con el marcador 1-2. Y eso que el Ono Estadi, sobre cuyas pistas de atletismo se han escrito ríos de polémica, no ha sido nunca un prototipo de olla a presión.
Del horno, se juega como se entrena
"Fumo desde los 14 años y salgo los jueves". Sonaron simpáticas aquellas palabras de Miguel porque el lateral valencianista jugaba con las cartas marcadas, después de haber anotado en Sevilla un golazo de bandera. Pero el sábado, después de verle arrastrándose tras Riera, nos pusimos a reflexionar: ¿Es bueno que un futbolista ande de picos pardos horas antes de un partido? ¿No le causa perjuicio fumar? ¿Qué ejemplo le da Miguel a los chavales? Se juega como se entrena, dice el tópico, y con mucha razón: si no, que se lo pregunten a Del Horno, otro al que han visto enredado con la noche y al que, ante el Almería, expulsaron con una roja directa.
Deco es el cimiento y ahora llega Iniesta
Ronaldinho fue la fachada sobre la que se reedificó el Barça de la era Rijkaard y Deco representa los cimientos, un futbolista de labor silenciosa que perdió fuelle en los últimos tiempos. Si anda bien, el luso aporta equilibrio: una patada con el marcador a favor... o un gol oportunista (ayer, al cantante Abbiati) cuando las cosas no salen. Y hay más: si Ronnie tiene al sustituto en Messi, Iniesta relevará a Deco.
El personaje: Raúl
Aunque sabía desde muy temprano que Villa se caía de la convocatoria, Luis nos mantuvo en vilo todo el día de ayer y pospuso el anuncio de su sustituto, al final, Tamudo. De sabios hubiera sido rectificar llamando a ese otro Raúl recuperado (ayer dio una asistencia a Van Nistelrooy), en una maniobra que le dejó en bandeja la desgraciada lesión del Guaje. Casi todos lo habríamos entendido como un gesto de pacificación, de buen rollo, una manera además de devolverle a la Selección parte del interés que ha ido perdiendo desde el último Mundial. Pero el general Aragonés se encerró en su laberinto y confirmó lo que barruntan los luisólogos: que lo de Raúl (no Tamudo, sino González) parece haberse convertido en una cuestión de cabezonería.
Borja, la senda de Caminero
Borja lo hace bien y demuestra que Valladolid sigue siendo un buen lugar para rehabilitar futbolistas que pasaron por Chamartín. En el recuerdo queda otro mediocampista, Caminero, que triunfó en el Atlético porque Mendoza no se atrevió a recuperarlo.
Dady apunta a Kanouté
Dady estrenó con terciopelo su titularidad en Osasuna, un gol anotado y otro, de Venta en propia puerta, provocado. Izco copió a Monchi y se trajo un proyecto de Kanouté: resolutivo, imponente y con una velocidad engañosa para su gran estatura.
Damiá es otra vez futbolista
Firmó hace año y pico por el Betis, pero no debutó hasta hace dos partidos. Damiá, tras un calvario de lesión en la cadera, vuelve a jugar y nos demuestra que, en el fútbol y en la vida, nunca hay que arrojar la toalla.
Adrián: una amarilla reveladora
La plaga que asola al Depor en defensa precipitó el debut en Montjuïc del otro Adrián (le llaman Piscu), que ayer repetía enfrentándose a Kanouté. En el 56' le soltó una patada al malí y vio una amarilla reveladora: aquí, aunque muy joven, hay central.
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El Príncipe Milito está triste
Ayer falló una de las que no suele y lo adivinamos: el Príncipe Milito está triste. Quizá porque su hermano Gaby se fue a Barcelona, o porque Oliveira y Sergio García amenazan su titularidad. Con todo, dio una gran asistencia. No ha dejado de ser bueno.



