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La Saeta: veinte años y demasiado ruido

Liga de Campeones | Lazio - Real Madrid

La Saeta: veinte años y demasiado ruido

Emite decibelios por encima de lo autorizado

No piensen que los jugadores del Real Madrid viajaron a Roma como reyes de Persia. No. La Saeta decepcionó en el vuelo de debut a los jugadores y acompañantes, entre los cuales estuvo quien esto firma. Ni mesas especiales, ni asientos giratorios, ni hilo musical individual, tampoco pantallas de televisión (que es lo mínimo) ni cualquier otro lujo que usted estaba pensando. El MD-83 es un avión corriente, con veinte años de vuelo, propiedad de Iberia cedido al club blanco indefinidamente, en el que se han anclado modestas butacas de cuero a 20 centímetros más de distancia para estirar las piernas. Y lo peor, dicen los especialistas que por su antigüedad, este aparato emite decibelios por encima de los autorizados en ciertos aeropuertos de Centroeuropa, ciudades de Suiza y Alemania, por ejemplo, por lo que será imposible utilizarlo en estos desplazamientos.

Lamentablemente hasta el cátering resultó un chasco: tortilla francesa de un huevo, fría y seca como una suela de zapato. Por fortuna, el aprovisionamiento en tierra de bocadillos de buen jamón del Asador Donostiarra sació el apetito de media mañana a nueve mil metros de altura. Por fallar, falló hasta la megafonía, pues suponemos que fue el comandante Antonio González quien quiso enviar algún tipo de mensaje y no se escuchó ni palabra.

Diferencias.

La Saeta se diferencia de un avión corriente en los cabeceros de las butacas, con el escudo del Madrid, en que las azafatas visten traje con el escudo blanco, y quizás en que despegó en Barajas y aterrizó en Fiumicino con puntualidad sobresaliente. Este sí fue un privilegio muy de agradecer. Y en tierra es donde más se notó la presencia de un avión distinto: el grandioso escudo en el timón y el nombre Realmadrid provocó aplausos de los empleados de pista de ambos aeropuertos. Imposible pasar inadvertidos.

La expedición llegó abanderada por Ramón Calderón y su esposa María Teresa, repuestos con buen humor del mal trago en la aduana de Nueva York. Con ellos una larga lista de directivos y empleados del club junto a la plantilla del Real Madrid. Cerca de 60 asientos ocupados, pero hasta 139 plazas, la organización del viaje no llenó. Algunos seguidores fieles del Madrid, como la Peña los Dos, finalmente fueron reubicados en La Saeta porque el 'viaje B', dispuesto para periodistas y aficionados a 1.900 euros por persona, no cubrió el cupo de sesenta. Y con todo, aún sobraron plazas. La sorpresa y el 'cante' fue el publicado por AS el pasado sábado: ni Realmadrid.com ni Realmadrid Televisión viajaron en La Saeta. ¿No había presupuesto?