"Me gustaría quedarme, pero lo que quiero es jugar"
Ferran Corominas siempre fue un chico sereno, aparentemente tranquilo pese a las tormentas, de las buenas y de las malas, que ha vivido a su alrededor desde que es jugador de Primera con el Espanyol. Ahora es titular y acaba contrato en unos meses. Charló con AS de cómo está viendo esta campaña.

Pasan las horas y hay tanta alegría por el resultado como conciencia de que no se hizo un buen partido ante el Deportivo, ¿verdad?
Sí. No se hizo un buen partido, ni fuimos capaces de jugar al toque-toque. Pero es importante que vayamos sumando puntos. Ya estamos en una muy buena racha.
Ante el Betis jugaron bien y empataron... ¿Quizá ahora toque hacerlo al revés?
Estamos aprendiendo a ganar, a saber manejar la ventaja de una manera suficiente como para que nos estabilicemos en la zona tranquila de la clasificación. Estamos trabajando para ello.
Pero es que si se hubiera sumado más en el campo del Betis y en Huelva...
Tendríamos cinco puntos más... Aunque hay que reconocer que esta Liga acaba compensando las cosas. El otro día puede que no mereciéramos tanto premio y lo conseguimos. Esto va como va. Lo importante es que hayamos podido superar el golpe sufrido en Huelva. Son los beneficios de ir partido a partido.
Mire si es complicado lo que han hecho que no ganaban dos encuentros seguidos en casa desde febrero de 2007...
Cada vez deberíamos ser más fuertes. Es muy cierto que cuando estamos fuera jugamos un fútbol más cómodo, abierto. Fuera nos sentimos como más liberados, algo que en Montjuïc nos está costando más.
¿Valencia puede ser un campo ideal?
Allí hemos perdido mucho en los últimos años aunque sí que podrá ser un campo ideal para que usemos ese contragolpe que nos gusta. Ojalá nos salga una noche como la del Sánchez Pizjuán y podamos rascar algo en Mestalla.
Decir contragolpe es decir Corominas... ¿Cómo se siente jugando de extremo?
Mejor. Ante el Deportivo toqué más balón que en fechas anteriores. El entrenador me ha rectificado algunas cuestiones que me están ayudando a mejorar mi rendimiento. Sé que poco a poco voy mejorando.
Ese puesto en el interior diestro está más buscado que nunca, ¿verdad?
Ha jugado Valdo, también yo, y pronto se va a recuperar Rufete, que ha demostrado que es un gran futbolista. Yo lo único que puedo hacer ahora es dar el cien por cien de mi potencial para que el entrenador sepa que puede confiar en mí. Y que yo sienta que puedo jugar. La competencia es muy grande para todos.
¿Le cuesta quitarse la etiqueta de futbolista revulsivo?
A mí no me cuesta ningún esfuerzo porque siento que no soy así. Sin embargo sí que reconozco que hay gente que, haga lo que haga, no cambian esa visión de mí de jugador que marca en los últimos minutos... Trabajo para no ser simplemente un repulsivo sino un futbolista útil los 90 minutos de cada encuentro.
Acaba contrato el 30 de junio de 2008. No falta demasiado, ¿verdad?
Queda poco pero no estoy nervioso. Sé que mi representante y Paco Herrera han hablado y han quedado en reunirse pronto. No me preocupa, no hay prisa por renovar. Seguro que avanzaremos.
Noticias relacionadas
¿Podría marcharse?
El Espanyol es el club que llevo en mi corazón, es mi gente, pero también deben saber que quiero jugar y que el deseo de todo futbolista es triunfar hasta lo máximo. Lucho para ello. Me quiero quedar pero tengo asumido que marcharme no sería un trauma porque soy un profesional de este oficio.



