Saviola salva un punto
El Real Madrid jugó a remolque la mayor parte del encuentro. Lo mejor, el maravilloso gol Pedro López. El Madrid sigue líder.


Pudo ser peor. Es lo único que se puede decir tras el empate conseguido por el Madrid en su regreso al Zorrilla. Decía Mendilibar, entrenador valiente donde los haya, que su equipo saldría a enseñarle los dientes al campeón. Y no mentía. Quien pensara que el estadio pucelano sería una plaza de fácil conquista para los blancos estaba muy equivocado. Los campeones de Segunda, un equipo formado y conjuntando, han comenzado la temporada igual de entonados que terminaron la anterior. Y eso se noto en el curso del encuentro.
Comenzó el Valladolid achuchando, con las líneas muy adelantadas, realizando una presión pronta e intensa. La motivación extra que da la entidad del rival que se tiene enfrente empujaba a los locales. Schuster comenzaba a preocuparse. Todos sabíamos que la salida de los vallisoletanos sería temible, pero quizás no tanto. Estaban dominando a su rival casi por encima de sus posibilidades, y comenzaban a explotar algunos puntos débiles de los merengues. El juego aéreo creo un par de problemas a la defensa merengue, con un Casillas muy inseguro por esos minutos.
El Madrid no encontraba el modo de sacarse el dominio rival de encima. Guti y Drenthe no olían la bola y se recurría al pelotazo. Sólo Robinho trataba de poner un poco de criterio. De seguir así muy negra pintaba la cosa, pero como era de esperar, el paso de los minutos sosegó el ánimo de los locales. Imposible seguir así noventa minutos. Por primera vez el esférico comenzaba a ser jugado en campo local y la posesión se fue equilibrando. Llegó entonces la primera ocasión clara del encuentro para el Madrid en una internada de Robinho por la derecha, cuyo centro remató muy forzado Van Nistelrooy. El balón se marchó fuera por poco.
Era necesario dar un toque de atención y se notó en el juego del Valladolid, que bajó sensiblemente el ritmo sin dejar de mirar constantemente al marco de un Casillas que vaticinaba una noche de intenso trabajo. Borja estaba dominando el tempo del encuentro con maestría y Sisi no daba un minuto de respiro a Marcelo por su banda. El brasileño, al igual que Salgado, no tenía demasiadas oportunidades para prodigarse en ataque. Intentó el Madrid contarrestar la constancia pucelana con toque, pero, con la mente puesta más en no encajar ningún tanto, faltaban efectivos en ataque. El Valladolid estaba ganando la batalla por el control del centro del campo. Se echaba mucho de menos alguien que ayudara a Guti a sacar el balón por delante de la defensa. Diarra estaba espléndido en defensa pero nulo en ataque y Drenthe no acababa de encontrarse cómodo.
El encuentro se animó en los últimos instantes de la primera mitad. Mendilibar, que lo estaba clavando, no se lo creía cuando vio desde la banda como Kome desperdiciaba la ocasión más clara para su equipo al entretenerse demasiado en el remate. El Madrid estaba ya deseando la llegada del descanso. A lo largo de la primera parte no se vio nunca al equipo, por ejemplo de Villarreal, pero cuando peor parecía que lo estaban pasando, Raúl hizo su primera aparición del día. Un remate del '7'fue despejado a corner por Butelle, 'palomita' de por medio. La guinda a la primera parte vallisoletana la puso Sisi en el 43 con un disparo que Casillas envió a saque de esquina con la punta de los dedos.
Golazo de Pedro López
Antes de que comenzara la segunda parte, tuvo lugar el primer cambio del encuentro, aunque no partió desde ninguno de los banquillos. El sustituido fue Iturralde González, baja por lesión. No varió, en lo esencial, el juego en la reanudación. El Valladolid continuaba aprovechando perfectamente la amplitud del campo y creando peligro por las bandas. Faltaba el remate, el mismo problema del primer tiempo. Hasta Llorente parecía extrañamente desacertado en esa suerte.
Pronto comenzó el equipo local resentirse del esfuerzo realizado durante la primera mitad. Después del primer cuarto de hora el bajón físico se hizo notable y Schuster aprovechó para dar entrada a Robben e Higuaín en lugar de Drenthe y Robinho. Apostaba fuerte el alemán. A su vez Mendilibar refrescaba a los suyos con la entrada de Víctor, a pesar de la edad, el mayor talento de la plantilla.
El encuentro se tornó incierto en los minutos siguientes. Ninguno de los equipos conseguía tener el mando del encuentro y comenzaba a tener pinta de que el que anotara el primer gol se llevaría los tres puntos. Y estaba más cerca el Madrid, que a punto estuvo de estrenar el marcador cuando Higuaín aprovechó un error de Rafa en la frontal para plantarse ante Butelle y rematar fuera ante la presión del defensor.
Pero cosas del fútbol, cuando el Madrid comenzaba a creer en sus posibilidades llegó el mazazo. En el minuto 69 Pedro López se sacó de la chistera un zapatazo ante el que nada pudo hacer Casillas. Ni con muelles lo hubiera detenido. La imagen de varios jugadores locales llevándose las manos a la cabeza lo dice todo.
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El Madrid se lanzó a por el empate a la desesperada. Los de Schuster tenían 21 minutos por delante y no había lugar ya para la paciencia. El coraje sería el medio para encontrar el empate. Sospechosamente parecido al pasado reciente del conjunto merengue. Saviola entró para intentar dar más mordiente. El peligro estaba en las contras rivales, pero esto es el Madrid y lo mismo da perder por uno que por dos. La apuesta le salió bien a Schuster y precisamente el argentino, eso sí tras genial pase de Guti (en su primera aparición dónde crea peligro) a Van Nistelrooy y posterior regalo del holandés, quien logró el ansiado tanto.
Casi al final, Llorente, definitivamente negado hoy de cara al gol, tuvo el tanto de la victoria en sus botas, pero el remate se marchó por encima de la portería. El empate le sirve al Madrid para seguir de líder, aunque por delante se presenta una semana llena de dudas por el juego desplegado por los blancos.



