Robben provocó el entusiasmo del Bernabéu
Los dos últimos fichajes del verano del Real Madrid fueron presentados ayer. Robben y Heinze llegaron por la mañana, superaron el reconocimiento médico, se vistieron de corto en el Bernabéu, conocieron a sus compañeros y luego se entrenaron. Acabaron el día con una cena de equipo.

Más de seis mil madridistas se dieron cita en el Santiago Bernabéu para dar la bienvenida a Robben y Heinze. El argentino, vestido con chaqueta de terciopelo y pantalón de fiesta, fue el primero en salir. Calderón lo presentó como a "uno de los mejores laterales del mundo". Heinze le agradeció el halago y prometió darlo todo en su nueva aventura en el "Real de Madrid".
Pero la apoteosis llegó cuando apareció Robben. Quedó demostrado que el holandés era el jugador más deseado del verano. Vestido con un traje azul marino de raya diplomática se emocionó al ver cómo todos los aficionados corearon su nombre sin descanso. Era lo que había estado esperando durante meses.
Calderón le mostraba lo importante que era su llegada. Una de sus promesas electorales se convertía en realidad un año después. Pero los socios aún no han olvidado que Kaká también estaba en la lista y ayer lo volvieron a reclamar desde la grada.
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"Hoy, por fin, podemos presentar al mejor extremo izquierdo del mundo. Es un excelente fichaje para completar una gran plantilla", dijo Calderón en su bienvenida. Robben no paró de sonreír y cuando le tocó el turno, como si hubiera ganado un Óscar, sacó su papel del bolsillo de la chaqueta y sorprendió a todos con un mensaje en castellano: "He estudiado un poco de castellano. Gracias al club, al presidente y a los socios. Sé que se ha hecho un gran esfuerzo y se ha tenido mucha paciencia para ficharme. Por fin puedo decir que soy jugador del Madrid y esto era un sueño para mí. Soy blanco y espero ganar muchos títulos. ¡Hala Madrid!".
Los dos mostraron con orgullo la camisetas que les entregó Alfredo Di Stéfano (Robben le pidió a Calderón lucir el dorsal 11, el que lleva con Holanda). Se vistieron de corto en su nuevo vestuario y lanzaron balones al público. Mientras, Calderón lo observaba todo desde un segundo plano...



