El Sporting reaccionó tarde a los goles de Héctor y Kome
Karanka acortó distancias. El pucelano Kike volvió a brillar

El Valladolid ganó el trofeo Ramón Losada en un partido vibrante, con muchas ocasiones de gol y juego espectacular por momentos. El equipo pucelano logró una victoria justa, que debió ser más amplia. En la primera parte, el conjunto de Mendilíbar estuvo mejor posicionado en el campo y controló el partido casi a placer. El dominio blanquivioleta provocó descoordinación en la defensa gijonesa, pero sin transformar en gol sus aproximaciones a la meta de Sergio.
El primer tanto llegó en una jugada de tiralíneas que Héctor acabó de resolver tras cierto barullo en el área. A partir de ese momento, las llegadas del Valladolid fueron más fluidas y pusieron en aprietos a la zaga del Sporting. Ogbeche pudo marcar a puerta vacía, pero le faltó precisión a la hora de ejecutar su disparo.
El equipo de gijonés sólo llegó a los dominios de Butelle en acciones de estrategia, casi siempre con Pina, como lanzador, y el lateral Jorge, como cabeceador: en tres ocasiones probó fortuna el defensa , pero no fue capaz de batir a Butelle.
Diferencia insalvable.
Noticias relacionadas
En el descanso, Preciado introdujo los tres primeros cambios: la presencia de Luis Morán y Carlos Álvarez se dejó notar. El sistema de juego pasó a un 4-4-2, con clara vocación ofensiva, aunque, curiosamente, en la primera acción de peligro del Valladolid Kome aumentó la diferencia, tras un error de la zaga rojiblanca.
El partido se animó con el gol de Karanka, en un buen desvío de Carlos Álvarez, tras centro de Pina. A continuación, Preciado modificó el equipo con siete cambios más y puso en liza el que parece será bloque titular de la temporada. El Sporting atacó con más sentido y tuvo ocasiones para empatar, aunque las más claras fueron del Valladolid. La jugada polémica del partido llegó a 11 minutos del final, en una caída de Carlos Álvarez en el área que el ovetense Piñeiro Crespo no sancionó.




