García Remón, Beckham y R. Carlos

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Mariano García Remón es un entrenador de acusada personalidad y valentía a prueba de bomba. Así lo demostró durante su etapa en un banquillo del Real Madrid demasiado lleno de estrellas de otra galaxia (marketing, publicidad, jets privados, glamour y en los ratos libres, fútbol). En los albores de la Navidad del año 2004 y siempre buscando lo mejor para su equipo, tuvo el valor de dejar en el banquillo a Bechkam y Roberto Carlos. Fue en un partido que el equipo blanco disputaba en Santander. Era la primera vez que alguien se atrevía a no poner en el once inicial al futbolista inglés, icono e imagen de la venta al por mayor de camisetas en Asia y al brasileño tras una década de titularidad (y por cierto, fantástico rendimiento).
El tiempo le ha dado la razón, pero ese día Florentino Pérez le hizo la cruz. Más o menos frisando la Nochebuena, el entonces presidente del equipo blanco le destituyó y fichó a Wanderley Luxemburgo, inventor del impagable 'cuadrado mágico' (táctica mediante la cual un equipo juega sin extremos) y que legó para la posteridad a una nutricionista llamada Patricia Teixeira (logró que Ronaldo perdiera esos kilos de más....). Hoy, el cadismo debe estar de enhorabuena. García Remón es un hombre serio, trabajador, correcto, educado y con una idea clara de lo que es el fútbol moderno. Que nadie espere privilegios. No le tembló el pulso para dejar como suplentes a dos vacas sagradas y no dudará en hacer lo propio en el Ramón de Carranza.



