Deslumbró con Holanda en el Europeo Sub-21
Resultó decisivo para que su selección lograse el título


Zurdo, rápido, muy buena técnica individual y trabajador en la recuperación, hacía tiempo que no se veía un futbolista joven tan completo como Roysthon Drenthe. Nacido el 8 de abril de 1987 en Rotterdam, creció en la cantera del Feyenoord pero algunos actos de indisciplina provocaron su cesión durante dos temporadas al Excelsior.
Allí impresionó de lateral y en el centro del campo y Stanley Brard, actual director de la fábrica de nuevos valores del Feyenoord y uno de los dos hombres clave en la trayectoria del joven futbolista (el otro es Henk Fraser, el técnico que apostó más fuerte por él en las categorías inferiores del club de Rotterdam), le repescó. Desde ese momento se consagró. Tres goles al Ajax en la Otten Cup juvenil precipitaron su ascenso y en cuanto Erwin Koeman le dio la primera oportunidad asombró a todos.
La temporada anterior fue la primera que concluyó como titular. Y lo hizo siendo el mejor del equipo en una decepcionante campaña del Feyenoord. Pero su verdadero salto al estrellato lo dio en la pasada Eurocopa Sub-21, que le situó en el punto de mira de los grandes. Foppe de Haan, seleccionador holandés, le colocó de volante, su posición natural, aunque está muy habituado al lateral. No hay duda de que le pega bien con las dos piernas (marcó de libre directo ante Bélgica) y la final del Europeo ante Serbia le terminó de consagrar. A pesar de que Ryan Babel fuese elegido mejor jugador del partido, los focos se centraron en Drenthe.
Carácter.
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Solamente flojeó en la semifinal frente a Inglaterra, pero contra los serbios volvimos a ver todo su repertorio de arrancadas, regates cerca de la banda, centros con las dos piernas y, sobre todo, personalidad. Se había especulado en Holanda con que quizá le superaría la importancia de la final y se escondería detrás de jugadores con más vuelo internacional como Maduro o Babel. Pero no, Drenthe volvió a demostrar el día decisivo el grandísimo nivel que atesora y fue clave en el triunfo del conjunto holandés.
Una radiografía suya demuestra que va para crack. Actuaciones magníficas en el Europeo Sub-21, la posibilidad de jugar de lateral y volante y su trabajo en la recuperación de balón le convierten en uno de los jóvenes más prometedores de Europa. Los críticos le acusan de falta de gol, aunque consiguió uno en el amistoso ante el Liverpool del pasado domingo. Pero el resto de su repertorio es completísimo.



