Dos torpedos a la Carabela
Derrota y adiós al Colombino. Crisci y Castellini vacunaron al Zaragoza más pálido del verano. Muchas bajas para tanto esfuerzo. Sigue el rombo.


Habrá cenas más concurridas en Huelva esta Navidad que las gradas del Nuevo Colombino. Media entrada... Media entrada, la que había caída en el suelo al lado y, sin embargo, pese a ni siquiera alcanzar la familia numerosa, costó mirar al césped durante buena parte del encuentro. López Vallejo, cariñosamente recibido por el estadio, recibió su primer gol defendiendo su nueva portería, al cerrar Crisci una eléctrica maniobra de Reginaldo, y Castellini completó el castigo con un comba extraordinaria tras jugada personal. El Zaragoza se bajó de la Carabela, inesperadamente, pálido y derrotado.
El empate de apertura que lograron el martes el Recreativo y el Parma, sacaba a Zaragoza a un balcón con la barandilla más baja de lo que parecía. Sólo había un resultado malo, pero era horroroso. Perder te sacaba del torneo nada más entrar y cortocircuitaba las buenas sensaciones que se venían acumulando. El riesgo estaba ahí, pese a resultar casi invisible ante un rival con mucho peor presente que pasado, pero ocurrió y la UEFA habrá que ganarla yendo por otro camino.
Las bajas y el inexistente margen de recuperación de cara al partido de esta noche obligan a medir los esfuerzos y a contener las alegrías. La prioridad es seguir con el fuego encendido sin que nada se queme, pero la exigencia obligaba a levantar la Carabela por segunda ocasión. Ganar cuidándose, que es la mejor manera de seguir ganando, y terminó llegando el tropiezo más inesperado, más por la forma que por el fondo.
Derrota excel. En estas condiciones, las alineaciones de Víctor son una hoja de Excel y por ahí se explica parte de esta anoréxica imagen. Números aquí, más cálculos allá. Una parte para cada nueve disponible; un partido completo para uno de los centrales, medio al día siguiente; reparto de joyas entre el mediocampo y el banquillo...No queda otra y hay que entender estos bostezos de verano como una inversión, como la manera más acertada de disfrutar en mayo, cuando sólo disfrutan los mejores.
El rombo es innegociable, al menos en verano. Generelo fatigó ambas bandas en su versión ampliada de chico para todo y Celades asumió el eje hasta que ZP salió con el oxígeno minutos antes de que el Parma se disfrazara de víbora y con dos picotazos abandonara al Zaragoza en medio de ninguna parte.
Noticias relacionadas
Decir que el Parma está fundido suena forzado tras el pitido final y sería acercarse a una amarilla por irrespetuoso o por gracioso, poco o demasiado. Todos los mensajes que llegaban desde Italia para su descripción eran de auxilio y anoche se vio su botella. Medio vacía, eso sí. El hábil Gasbarroni, Reginaldo con su cintura de avispa ... y la incomodidad que siempre supone cruzarse con once italianos en verano. Pregunte a D'Alessandro, porque si pregunta a Gasparini, aún con el codo caliente, sonreirá, encogerá los hombros y dirá que ha debido ser otro.
El Zaragoza, pese a todo, ganó algo de peso conforme pasaron los minutos, gramo a gramo. Pavón subió las primeras pulsaciones al reventar el balón en una volea desde la frontal que silbó sobre el larguero de Bucci. Oliveira lo intentó con un tiro imperfecto con la zurda tras salvar a un defensa que quiso firmarle la rodilla. García peleó el gol y Óscar se peleó con él de noble manera. Nadie quedó contento, ni siquiera el fondo sur: pese a pedírselo insistentemente, Matu se fue sin decirle cuántos años tenía..



