Los tres tenores llegan, la orquesta está a punto
"Venimos muy ilusionados", confiesan durante su primera sesión


Los tres tenores llegaron con una puntualidad impecable y hoy por la mañana Ayala completará la orquesta. Diegol, Aimar y Diogo volvieron ayer a los entrenamientos tras disfrutar de unas vacaciones reducidas por la Copa América y su regreso deslumbró una sesión, por lo demás, transparente.
Mano abierta y dispuesta con los recién llegados y abrazos para el resto. Les sobró tiempo y, claro, no faltó el mate de bienvenida, el primer termo de una nueva temporada caliente y con aroma. Diego fue el más afectado por los retrasos habituales en un vuelo transoceánico, aunque pudo enlazar en Madrid con un tren a primera hora de la tarde y acudió sin demora a la Ciudad Deportiva. Pablito aterrizó en España anteayer y Diogo prefirió disfrutar en nuestro país de sus últimos días de vacaciones.
Su llegada supuso un impacto evidente. Víctor no disimuló su alegría y les recibió con todos los afectos. "Ya estamos casi todos", exclamo exultante mientras accedía al entrenamiento. Quiso hablar con todos. Primero lo hizo con Diego, nada más completar la charla inicial, siguió con el portentoso lateral uruguayo y terminó con el Cai. Todo muy íntimo y distinguido. "Me han dicho que llegan con mucha ilusión y que están seguros de que vamos a hacer una gran temporada. Son unos cracks", enfatiza feliz el técnico aragonés y corre buscando protección en su coche. El viento sopla desagradable, el sol ha terminado de rendirse.
Inicio suave.
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Antes, durante algo más de una hora, los tres comenzaron su trabajo diferenciado. Carrera continua rodeando los distintos campos de práctica y unas cuantas tandas de velocidad y cierta explosión junto al preparador físico Ubieto. Arjol, ideólogo muscular jefe, tomó el relevo en la parte final y concluyó la jornada atendiendo sus respectivos estiramientos.
La dirección deportiva también quiso acudir para completar la bienvenida y reforzar el clima de entusiasmo externo y esperanza interna del nuevo Zaragoza, que ya se acerca a su versión definitiva y en cada ensayo viene multiplicando las previsiones.



