Marsá se pone en huelga de hambre "indefinida"
"Estaré día y noche; si me voy, será directamente arriba"

Suena muy canalla lo del Granada 74. Los insultos se multiplican y el conflicto se radicaliza. La última de Carlos Marsá ha sido declararse en huelga de hambre indefinida para agitar a la sociedad y forzar para que el Ayuntamiento permita jugar a su club en Los Cármenes. Marsá se plantó en la puerta del Ayuntamiento de Granada y anunció que estará allí "día y noche". Luego se sentó en un banco de la Plaza del Carmen a esperar: "Tengo 59 años y no 18. Si me voy de aquí, será directamente arriba".
Marsá llevaba en su mano una carta remitida al presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, en la que le revela que la negativa a que el Granada 74 juegue en Los Cármenes es decisión exclusiva de José Torres Hurtado, alcalde popular al que Marsá acusa de prevaricación. "Ha mentido a los granadinos", le acusó Marsá, que se remite a un antiguo pleno del Ayuntamiento en el que se proclamó que Los Cármenes serían ocupados por el equipo de superior categoría.
Al fin las cartas se han puesto boca arriba. Es la última medida de presión del presidente del Granada 74 para que el Ayuntamiento le permita jugar en el estadio de Los Cármenes. Toledo o Cartagena eran disparos al aire y Motril, la solución de emergencia si finalmente las posturas se enquistan y el 74 no puede jugar en Granada. La solución se irá conociendo en pocos días. Hay que esperar.
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"Marsá, el bombero torero del fútbol"
Tan politizada como está la guerra por la sede del Granada 74, opinan todos. Ayer lo hizo el presidente del CB Granada, José Julián, que rozó el insulto al calificar a Marsá: "Es el bombero torero del fútbol. El problema que tiene Marsá es que le gustaría ser como yo. Lo que tiene que hacer es conseguir financiación para su proyecto de instituciones y empresas. Esta película de la huelga de hambre, además, ya la hemos visto dos o tres veces. Su problema es que se ha subido a un reactor y cuando ha estado arriba se ha dado cuenta de que no sabía conducirlo y la culpa es de los de abajo. Mañana saldrá diciendo que La Alhambra es suya".



