Caras largas y viento en contra para la vuelta

El Atlético llegó finalmente a las 6:30 horas de la mañana a Madrid. Increíble pero cierto. El partido se jugó a las 16:00 horas y el equipo rojiblanco necesitó más de medio día para volver a España. Desde Cluj a Madrid hay tres horas de vuelo pero el avión tuvo que hacer una escala técnica en Viena para repostar. Lo que faltaba. Cuarenta y cinco minutos parados en el aeropuerto austriaco y luego tres horas y media más... porque, encima, había viento en contra. Todo malo para el Atlético. En el aeropuerto de Cluj, a la hora de salida (1:30 hora española) caras largas. Apenas nadie levantó la voz. Mientras, los hinchas atléticos aclamaban a Simao los jugadores rojiblancos lamentaban en silencio el pobre partido en Bistrita. Todos pensaban no sólo en ganar sino en golear al equipo rumano en el Calderón, pero el disgusto fue mayúsculo. Desde los altos mandos la idea es clara: pese al mal partido el Atlético estará en UEFA esta próxima temporada. Pero la noche fue muy larga.



