"Sin Tamudo el equipo se habría quedado roto"
Recién casado y de vuelta al equipo a pesar de los rumores, Luis abre la veda a otra temporada ilusionante.


Como futbolista, suponemos que está agradecido por realizar desde el primer día entrenamientos con balón...
Lo cierto es que lo agradecemos bastante, nos gusta mucho entrar en contacto con el esférico. Aunque le diré una cosa: a veces los palizones físicos también son muy necesarios, y más a estas alturas. Seguro que tendemos más de uno durante estos días.
Además, esta temporada no tienen que adaptarse a un nuevo entrenador, como sucedió la pasada. ¿Es la mejor ventaja, de inicio?
Sí, ahora ya conocemos al entrenador, sabemos desde el primer minuto que es lo que quiere de nosotros y, sobre todo, seguimos estando juntos casi todos los jugadores de la campaña pasada. Hace un año acusamos la novedad en el banquillo, arrancamos mal en la Liga y nos costó más de un disgusto.
Como, por ejemplo, la eliminación tan prematura en la Copa del Rey. ¿Es el objetivo número uno de este curso?
Nuestro reto más importante, sabiendo que estamos en el Espanyol, es conseguir cuanto antes los 42 puntos que nos aseguren la permanencia en la Liga. Hay que evitar los sustos de otras veces. Pero reconozco que la Copa vuelve a despertar la misma ilusión que hace dos temporadas. Siempre tendremos unas ganas especiales por esta competición, por motivos obvios.
Igual que la Copa es un clásico para el españolismo, el interés del Valencia sobre usted comienza a ser una tradición de cada verano. ¿Se ha producido algún contacto de verdad en esta ocasión?
Le seré sincero: cuando acabamos la temporada mi única intención era desconectarme tras unos meses profesionalmente muy intensos, y no quise preocuparme por este tipo de asuntos. En este periodo de tiempo, mi representante no me ha llamado, así que no se habrán producido novedades. Yo tampoco he querido preguntarle, porque desde hace mucho tiempo le tenía advertido de que no quería moverme de equipo pasara lo que pasara. Yo sigo en el Espanyol, con una afición que engancha, y feliz de mi determinación.
¿Podría haber variado su decisión el hecho de que Raúl Tamudo hubiera sido traspasado al Villarreal, hace cuestión de 15 días?
Me llegaron las noticias que se produjeron respecto de Raúl, pero no me inquieté demasiado. Confiaba en que el club no iba a permitir que se desmembrase el bloque de la campaña pasada, porque así lo habían prometido. Y así está sucediendo. Si Raúl se hubiera ido, el equipo de la temporada pasada se habría roto. Por suerte, se ha quedado y seguiremos disfrutando con él.
Sin embargo, Walter Pandiani sí se ha marchado, traspasado a Osasuna...
Sí, el adiós de Walter ha sido una sorpresa para todos, porque no se sabía nada y todo fue bastante rápido. Supongo que se trata de una operación beneficiosa tanto para el club como para el jugador. De lo contrario no habrían cerrado el trato con tanta celeridad.
La ausencia del Rifle, eso sí, le abre la puerta a usted para una nueva demarcación: la de delantero centro. ¿Cómo se le presenta esta posibilidad?
No tengo ningún problema, porque no sería la primera vez que jugase de delantero centro. Ya me ha tocado actuar solo en la punta del ataque, y no me siento incómodo. Incluso en el Espanyol lo he hecho. Por ejemplo, el día de mi hat-trick al Sevilla (el Espanyol ganó 5-0 hace un año y medio) me tocó defender esa demarcación.
Otra opción es Valdo, al que usted ya conoce.
Es cierto. Cuando coincidimos en el Real Madrid desempeñó más de una vez la posición de ariete. Además, doy fe de que va muy bien por arriba, rematando de cabeza, que es precisamente lo que se debe reforzar con la marcha de Pandiani. El club ya decidirá qué hacer en la delantera, si ficha o se queda con lo que hay.
Noticias relacionadas
Cambiemos de tercio. Tras su boda en Orihuela, el 30 de junio, debe de estar atravesando uno de los momentos más felices de su vida. ¿Ayuda en lo profesional?
Tanto en lo profesional como en lo personal, de verdad, soy muy feliz. Conocí a mi actual esposa hace tres años, cuando jugaba en el Murcia. Me ha apoyado en momentos malos y me ha equilibrado mentalmente.



